Las siguientes preguntas y respuestas abordan dudas y cuestiones prácticas sobre la pandemia de la COVID-19, utilizando la evidencia científica disponible más reciente:

¿Qué ocurre con las mascarillas? ¿Debería llevar una? ¿Y de qué tipo?

Última actualización del 14 de abril: las recomendaciones sobre las mascarillas han cambiado en los últimos días. Primero Estados Unidos y luego la Unión Europea comenzaron a recomendar que la población general utilizase mascarillas en situaciones donde fuera más complicado mantener la distancia interpersonal, como puede ocurrir en el transporte público.

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En España, las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas filtrantes se recomiendan como uso exclusivo para el personal sanitario debido a los desabastecimientos. Las fuerzas de seguridad españolas están distribuyendo mascarillas reutilizables para la población general. Además, el Ministerio de Industria también ha publicado una guía sobre cómo fabricar mascarillas de tela en casa.

Los cambios en los criterios se deben a las recientes evidencias que apuntan que los portadores asintomáticos jugaron un papel importante en la propagación del virus. Estas personas infectadas, pero sin síntomas, podrían haber transmitido el coronavirus a otros individuos sin saberlo.

Las mascarillas ayudan a proteger a otras personas, no solo a quien las lleva. Pero son una medida complementaria que se suma a otras precauciones, como mantener una distancia interpersonal de seguridad, limpiar a menudo las superficies de contacto con lejía diluida en agua y lavarse frecuentemente las manos con jabón o soluciones desinfectantes a base de alcohol. Si no se utilizan correctamente, las mascarillas pueden crear una falsa sensación de seguridad y promover la transmisión del virus.

¿Durante cuánto tiempo puede permanecer el virus SARS-CoV-2 en mi bolsa de la compra?

Última actualización del 20 de marzo: las investigaciones iniciales sugieren que el principal medio de transmisión es de persona a persona, aunque al menos un estudio apunta a la transmisión indirecta a través de superficies y materiales contaminados. Los virus solo pueden multiplicarse en las células de organismos vivos y no se mantienen viables durante mucho tiempo fuera de ellas. Pero, de momento, los datos sobre cuánto tiempo puede permanecer el virus SARS-CoV-2 sobre diferentes tipos de superficies son limitados.

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Un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine señala que el virus SARS-CoV-2 puede permanecer en aerosoles, las partículas en suspensión del aire, durante 3 horas. Ese mismo trabajo indicó que, en el caso de otros materiales, el coronavirus permanece 4 horas en el cobre, presente en varias monedas de euro, según esta información, 24 horas en el cartón y 2-3 días en acero inoxidable y plástico. No obstante, este trabajo es preliminar y sus conclusiones pueden ser actualizadas por investigaciones más robustas en el futuro.

Aun así, es importante mantener las buenas prácticas de higiene y limpieza recomendadas por las autoridades: lavarse frecuente las manos, toser y estornudar en la parte interior del codo o en un pañuelo que desecharemos inmediatamente, mantener una distancia interpersonal de entre uno y dos metros. Si piensas, además, que una superficie puede estar contaminada, límpiala con lejía diluida en agua. Después lávate las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol.

¿Cómo debo lavar mi ropa para prevenir la transmisión del SARS-CoV-2?

Última actualización del 23 de marzo: la evidencia no proporciona por ahora pruebas sólidas sobre el rango de temperatura dentro del cual el SARS-CoV-2 sigue siendo infeccioso. Un virus similar, el SARS-CoV, puede persistir por varios días a una temperatura ambiente de 20ºC en diferentes superficies, de acuerdo con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). Los expertos en salud pública han hecho las siguientes [recomendaciones] sobre salud y seguridad (https://theconversation.com/how-to-clean-your-house-to-prevent-the-spread-of-coronavirus-and-other-infections-133912): las personas sanas y las que no presentan síntomas deben lavar su ropa en lavadoras a la temperatura más alta posible recomendada por el fabricante de la ropa y dejarla secar completamente antes de usarla.

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Las personas con síntomas o que han dado positivo en las pruebas de SARS-CoV-2 o que viven con alguien afectado deben tomar más precauciones. El ECDC ofrece los siguientes consejos (en PDF): en primer lugar, usa guantes desechables y una mascarilla quirúrgica durante la limpieza. A continuación, lávate las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol. No sacudas la ropa de la persona afectada. Colócala en una bolsa o en un recipiente especial para evitar contaminarte con el virus. Lava la ropa de la persona afectada con su detergente habitual a altas temperaturas (idealmente 90 ºC) y déjala secar completamente. Si no es posible lavar a alta temperatura, utiliza lejía o un desinfectante textil similar. Finalmente, limpia las superficies de contacto con agua y lejía (20 ml de lejía doméstica diluida en 1 litro de agua).

¿Puede mi estrés por la pandemia hacerme más vulnerable a ella?

El estrés puede afectar a nuestro sistema inmunitario ya que se libera cortisol, una hormona inmunosupresora, nos explica Margarita del Val, especialista en inmunología del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM).

Del Val recomienda ejercicio, llamadas frecuentes con nuestros seres queridos y mantener una actividad de trabajo, la previa o nueva que podamos aprender

“La otra cara de la moneda son las hormonas inmunopotenciadoras (endorfinas) que se liberan en situación de satisfacción (deporte, actividad sexual, trabajo, vida social)”, comenta. Por ello, en el contexto que nos encontramos, es muy recomendable hacer todo el ejercicio y la gimnasia de rutina que nos sea posible en casa, además de intentar mantener las relaciones sociales, por ejemplo, a través de llamadas frecuentes con nuestros allegados, y mantener una actividad de trabajo, la previa o nueva que podamos aprender, “para tener más motivos de satisfacción”.

¿Qué son los portadores asintomáticos y cuánto tiempo pueden transmitir el virus?

Última actualización del 24 de marzo: hay personas que pueden parecer sanas, ya que no muestran síntomas como fiebre o tos, a pesar de estar infectados con el virus SARS-CoV-2. Esto puede ocurrir en individuos recientemente expuestos al coronavirus que luego desarrollan síntomas de COVID-19. También puede suceder en personas infectadas que nunca muestran síntomas. Estas personas se denominan portadores asintomáticos.

La evidencia científica sobre los portadores asintomáticos es limitada. Algunos de los primeros estudios (aquí, aquí, aquí, y aquí) y expertos destacados como el jefe de enfermedades infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en inglés) de los Estados Unidos, Anthony Fauci, han sugerido que los portadores asintomáticos pueden ser una parte importante del motivo por el cual esta pandemia se ha propagado tan rápidamente. Uno de esos estudios ya ha [generado ciertas críticas] (https://www.sciencemag.org/news/2020/02/paper-non-symptomatic-patient-transmitting-coronavirus-wrong).

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Algunos laboratorios utilizan la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar la cantidad de material genético del SARS-CoV-2 en los pacientes, lo que se denomina “carga viral”. Pero los primeros estudios (aquí y aquí) han obtenido diferentes conclusiones sobre si la carga viral afecta a la transmisión. Aun así, el ECDC recomienda que los hospitales que deseen dar de alta a los pacientes esperen 14 días antes de realizar las pruebas, para evitar dar de alta a las personas que todavía tienen una carga viral detectable después de que sus síntomas disminuyan.

Uno de los problemas, según el microbiólogo Guillermo Quindós, de la Universidad del País Vasco, es que no tenemos datos concluyentes sobre la dosis infectiva de este nuevo coronavirus SARS-CoV-2. La prueba de PCR detecta el genoma del coronavirus en una persona específica, pero no puede determinar si el coronavirus es capaz de propagarse a otra persona. Eso requeriría el uso de cultivos celulares, unos experimentos que conllevan más tiempo. En resumen, sabemos que existen portadores asintomáticos, pero entendemos todavía muy poco su papel en la pandemia.

Tengo asma, ¿soy una persona de riesgo?

Última actualización del 27 de marzo: en primer lugar, la información que ofrecemos no sustituye el consejo de un profesional sanitario. La Organización Mundial de la Salud señala que el SARS-CoV-2 puede infectar a personas de todas las edades y condiciones, pero tanto la OMS como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos afirman que las personas con asma son uno de los grupos de riesgo. En otras palabras, pueden ser más vulnerables a la infección por el coronavirus. Actualmente, no existe una evidencia científica muy sólida sobre la relación entre el coronavirus y el asma, por lo que es esencial tomar precauciones y seguir las recomendaciones oficiales de higiene y limpieza y, si es posible, trabajar desde casa. Si tienes algún problema de salud, te recomendamos que consultes a tu médico o llames a tu servicio de información sanitaria o de emergencia.

¿Cómo afecta el coronavirus a los riñones?

Última actualización del 27 de marzo: algunos estudios indican que ciertas personas con COVID-19 desarrollan problemas renales (Nature Reviews Nephrology). La Revista de la Sociedad Española de Nefrología apuntó ciertos daños renales en personas infectadas con el coronavirus, mientras que otros estudios mencionan problemas como cantidades anormales de proteína o sangre en la orina. El último informe técnico (https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/20200326_ITCoronavirus.pdf) del Ministerio de Sanidad español enumera una serie de síntomas respiratorios como los más destacados de COVID-19, pero no menciona ni descarta los problemas renales.

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No sabemos si el virus infecta las células del riñón o si los problemas se deben a una respuesta indirecta a la inflamación del cuerpo en su conjunto. Algunos estudios han encontrado material genético del virus (ARN) en la orina de un número limitado de pacientes. Esto sugiere que el coronavirus podría estar atacando directamente al riñón, pero no es una prueba definitiva. La muestra del estudio era pequeña y, en cualquier caso, el material genético encontrado correspondía sólo a componentes del virus y no sabemos si el virus que llegó a los riñones era todavía infectivo.

Por último, el virus SARS-CoV-2 se parece mucho al coronavirus que causó el primer brote de SARS entre 2002 y 2003, que hizo que algunos pacientes sufrieran una insuficiencia renal aguda y un peor pronóstico. Estos problemas parecían deberse más a una insuficiencia multiorgánica que a la posibilidad de que el virus infectase a esas células. Todavía no sabemos si esto también ocurre con el SARS-CoV-2, por lo que necesitamos más investigación.

¿El virus viaja por el aire? ¿Puedo dejar mis ventanas abiertas?

Última actualización del 2 de abril: según la Organización Mundial de la Salud, el modo más común de transmisión del SARS-CoV-2 es de persona a persona, a través de las gotitas expulsadas cuando la gente habla, tose o estornuda. Por eso es fundamental el distanciamiento social, así como lavarse las manos con frecuencia, toser o estornudar en el codo y no tocarse los ojos, la cara o la boca. También se ha encontrado material genético viral en las heces de los pacientes, pero la transmisión fecal aún no está demostrada.

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Ciertas investigaciones también sugieren que podría haber algunos casos de contagio de personas después de tocar [superficies contaminadas] (https://civio.es/uploads/covid-web/medidas-legales/COVID_Ficha-square-15-cuanto-tiempo-dura-superficies-20200325.jpg) por el virus. Aunque no hay pruebas totalmente sólidas, varios estudios apuntan que el virus podría seguir siendo viable desde unas pocas horas hasta tres días en diferentes superficies y materiales, como el plástico, el cartón, el acero inoxidable o el cobre. Los expertos recomiendan limpiar las superficies de contacto con lejía diluida en agua.

A menos que alguien respire, hable, tosa o estornude justo fuera de su ventana, el virus no debería poder entrar. De hecho, los CDC de los Estados Unidos aconsejan abrir las ventanas para ventilar las habitaciones. En otras palabras, sí, puedes abrir las ventanas y dejar que se ventilen, ya que no hay pruebas de que ello pueda suponer un riesgo de contagio.

Tengo hipertensión, ¿soy una persona de riesgo?

Última actualización del 23 de marzo: en primer lugar, la información que ofrecemos no sustituye el consejo de un profesional sanitario. La Organización Mundial de la Salud dice que el SARS-CoV-2 puede infectar a personas de todas las edades y condiciones de salud. Pero las personas con cualquier problema relacionado con el corazón que estén expuestas al SARS-CoV-2, “estarán en peor posición [que una persona sana] para neutralizar el virus”, dice el cardiólogo y vicepresidente de la Fundación Española del Corazón (FEC) José Luis Palma.

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Además, las personas mayores o las que tienen patologías previas pueden ser más vulnerables a la infección, aunque hay casos de jóvenes o personas sin problemas de salud que han sufrido complicaciones graves. En el caso de los individuos con problemas cardiovasculares también infectados por el SARS-CoV-2, Palma explica que “las posibilidades de sufrir la enfermedad en su forma más grave será más alta”. “Los pacientes hipertensos están más predispuestos a la infección por COVID-19 y a su peor evolución, aunque no está del todo confirmado”, puntualiza.

Además, las personas mayores o las que tienen patologías previas pueden ser más vulnerables a la infección, aunque hay casos de jóvenes o personas sin problemas de salud que han sufrido complicaciones graves. En el caso de los individuos con problemas cardiovasculares también infectados por el SARS-CoV-2, Palma explica que “las posibilidades de sufrir la enfermedad en su forma más grave serán mayores”. “Los pacientes hipertensos están más predispuestos a la infección por COVID-19 y a su peor evolución, aunque no está totalmente confirmado”, añade Palma.

Por otro lado, algunos profesionales sanitarios han debatido si los medicamentos antihipertensivos podrían ser un factor de riesgo para los pacientes con coronavirus. Palma afirma que “no ha podido aún establecerse con certeza estas sospechas”, según ha establecido también la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). En ese sentido, se recomienda que los pacientes se sigan tratando con estos fármacos, que corresponden, según Palma, a los “inhibidores del enzima de conversión de angiotensina y bloqueadores de los receptores AT1 de la angiotensina 2”. Por ello, de momento no está justificada ninguna modificación del tratamiento para pacientes con hipertensión, según explica también la Sociedad Europea de Hipertensión. Si tienes un problema de salud, te recomendamos que consultes a tu médico o llames a los servicios de información sanitaria o de urgencias.

¿Cómo se desinfectan las calles?

Última actualización del 23 de marzo: en España, el protocolo establecido por el Ministerio de Sanidad recomienda que las actuaciones de desinfección se lleven a cabo en las zonas más sensibles y donde podría haber un mayor riesgo potencial. Así, el protocolo aconseja la desinfección, utilizando lejía (hipoclorito de sodio) diluida en agua, en la “proximidad de centros sanitarios, grandes supermercados y centros de distribución de alimentos, así como zonas de la ciudad con asentamientos urbanos fijos o de pernocta de personas sin hogar”. En otras partes del mundo, entre ellas Italia, también se aplican protocolos similares para desinfectar las calles con lejía diluida en agua.