El Ayuntamiento de Oviedo (Asturias) ha adjudicado a Guardian Homeland Security, representante en España de los principales fabricantes israelíes de material policial y militar, un lote de un acuerdo marco para equipar a su policía local: el de chalecos antibalas. Así, podrá adquirir a esta compañía la prenda durante los próximos cuatro años. Serán 41.580 euros en total si se acaban comprando los 77 chalecos previstos.

El contrato, adjudicado ayer 19 de mayo, utiliza la figura del acuerdo marco, esto es: eligen a los proveedores a los que les pueden comprar, en las condiciones pactadas, durante el tiempo que esté en vigor, en este caso cuatro años.

No es la primera vez que un ayuntamiento adquiere -o establece que podrá adquirir- chalecos antibalas a esta empresa. El pasado mes de octubre, justo el mismo día que entró en vigor el embargo, lo hizo San Fernando de Henares (Madrid). Pero, después de que Civio publicara la noticia, lo anuló. Quien no ha anulado su contrato, adjudicado a finales de noviembre, es el Ayuntamiento de Cambrils (Tarragona).

Al contrato de Oviedo se presentaron dos empresas, Guardian Homeland Security y Soltec pro uniformidad. Aunque ambas obtuvieron el resultado máximo en cuanto a calidad de los materiales y plazo de entrega, la primera presentó una rebaja mayor por prenda: 540 euros frente a los 600 de su competidora. En Cambrils el precio ofertado fue mayor, de 640 euros; y en San Fernando de Henares algo más barato, 517.

El acuerdo marco se licitó en octubre, Guardian Homeland Security presentó su oferta en noviembre y la adjudicación, firmada por el segundo teniente de alcalde (un ex de Ciudadanos que pasó a las listas del PP), se firmó ayer.

Todas esas fechas son posteriores al 25 de septiembre, el día que entró en vigor el decreto ley que prohíbe la importación y exportación de material de Defensa israelí.

¿Afecta el veto a este contrato? Si son chalecos fabricados en Israel, como afirman en su página web, y van a ser importados tras la fecha de aplicación del decreto ley el pasado 25 de septiembre (esto es, que no estuvieran ya en España), en principio sí. Su importación debería prohibirse.

El decreto ley veta la entrada y salida de productos incluidos en los anexos del Reglamento de control del comercio exterior de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso, entre los que están los equipos de protección como cascos, trajes blindados o antibalas, salvo “cuando acompañen a su usuario para su protección personal”, esto es, cuando lo lleven puesto.

Homeland Security, una larga historia de contratos y anulaciones

En abril de 2025, Homeland Security saltó a los titulares por un contrato de 6,6 millones de compra de balas para la Guardia Civil. En ese caso, actuaba como representante de la firma israelí IMI Systems. Pese a que la polémica surgió en abril, y la promesa del Gobierno de que cancelarían el contrato llevaba meses en el aire, no fue hasta el pasado 29 de septiembre, ya con el paraguas legal del decreto ley de embargo, cuando se anuló de forma oficial.

Pero el papel de Guardian Homeland Security y sus vínculos con Israel van más allá de una mera representación en un contrato puntual. Tal y como aparece en su página web, es la “representante oficial en España de los principales fabricantes israelíes de material policial y militar”. Además, cuenta con la autorización del Ministerio de Defensa israelí como empresa exportadora. Y, según contaron por entonces varios medios, como Efe, fue creada por exmiembros de varias agencias de seguridad israelíes y su administrador, Ilan Arzooan, es un exagente de la inteligencia israelí. Los chalecos que aparecen en su catálogo son, según su propia web, “made in Israel”.

Texto de la página web de Guardian Homeland Security sobre sus chalecos, donde se puede leer ‘Made in Israel’.

Estas no son las primeras veces que administraciones públicas españolas compran chalecos antibalas a esta empresa. De hecho, Interior justificó un contrato similar para la Guardia Civil, en plena polémica por la compra de balas, alegando que no se trataba de armamento, sino material de protección, según publicó El País. También compró prendas de protección a la misma empresa, entre otras administraciones, el Gobierno vasco, según publicó El Salto.

De hecho, el Ejército de Tierra también acordó el pasado 23 de septiembre la compra de una estructura modular para los entrenamientos en la Escuela militar de montaña y operaciones especiales, en Huesca, por poco menos de 15.000 euros y también vía contrato menor. El acuerdo se firmó el mismo día que se aprobó el decreto ley en el Consejo de ministros. Pero no estaba en vigor. Se publicó en el BOE el 24 y empezó a ser efectivo el día siguiente, el 25.

Así, la diferencia es estos últimos contratos se firmaron antes de entrada en vigor del decreto ley que veta la importación y exportación de material de defensa desde o hacia Israel, al contrario de lo que pasa con los de Cambrils y Oviedo.

Déjanos decirte algo…

En esta información, y en todo lo que puedes leer en Civio.es, ponemos todo el conocimiento acumulado de años investigando lo público, lo que nos afecta a todos y todas. Desde la sociedad civil, 100% independientes y sin ánimo de lucro. Sin escatimar en tiempo ni esfuerzo. Solo porque alguien tiene que hacerlo.

Si podemos informar así, y que cualquiera pueda acceder sin coste, sin barreras y sin anunciantes es porque detrás de Civio hay personas comprometidas con el periodismo útil, vigilante y al servicio de la sociedad en que creemos, y que nos gustaría seguir haciendo. Pero, para eso, necesitamos más personas comprometidas que nos lean. Necesitamos socios y socias. Únete hoy a un proyecto del que sentir orgullo.

Podrás deducirte hasta un 80% de tu aportación y cancelar cuando quieras.

¿Aún no es el momento? Apúntate a nuestro boletín gratuito.