El BOE recoge hoy la formalización del contrato de suministro de tablets y ordenadores de sobremesa para el Congreso de los Diputados, que finalmente costará -en total- algo más de 827.000 euros. De ellos, 455.570 es el precio a pagar por renovar 699 ordenadores de sobremesa de los trabajadores de la Cámara, y 372.032 el de las 490 tablets.

Así, cada una de las tablets cuesta 759,25 euros. Los diputados y algunos trabajadores de la Cámara las recibirán, si no lo han hecho ya, en los próximos días, puesto que el contrato se formalizó el pasado 2 de febrero y la empresa adjudicataria, Asseco, tenía 30 días para proceder al reparto desde entonces.

La licitación establecía que las tablets deben ser, obligatoriamente, Ipads de Apple y no tabletas con otro sistema operativo. Además, los requisitos técnicos establecidos en los pliegos, que incluyen un tamaño mínimo de 9,7 pulgadas, el sensor de huella dactilar, 64 GB de almacenamiento y conexión por WIFI y datos, nos llevan a un modelo, aunque no se nombre de forma específica en los pliegos: el iPad Air 2. En concreto, la versión de 64 MB con conexión por datos, que cuesta ahora mismo en la tienda Apple 709 euros.

Además, el contratante debe incluir una funda con teclado, valorada en otros 99,95€ en el caso de que se adquiera la disponible en la misma tienda. Así, si el pack se comprara directamente y de forma individual, sin atender a descuentos por adquirir un gran número de unidades, cada una de las tabletas costaría 808,95 euros. Su precio de licitación, que finalmente la empresa adjudicataria ha rebajado, era de 895,4 euros por unidad.

¿Por qué Apple?

La necesidad de adquisición del otro lote, el de ordenadores de sobremesa, está justificado en los pliegos: se sustituyen 699 ordenadores de más de ocho años, en concreto modelos HP Pentium IV de 512 MB de RAM y 40 GB de almacenamiento. Random Centro de Informática los suministrará a 652 euros la unidad. La justificación de las tabletas, en cambio, no razona la necesidad de adquirir nuevos dispositivos de forma explícita pero sí la obligatoriedad de que éstos sean de marca Apple, puesto que a la hora de crear las aplicaciones del Congreso para el trabajo de los diputados se decidió desarrollarlas solo bajo el sistema operativo iOs.

Además, argumenta que es la única manera de que sean compatibles con los smartphones de los que disponen los senadores (además del ADSL en sus domicilios particulares) del contrato adjudicado este verano a Telefónica. En esa ocasión, aunque los pliegos no decían en ningún momento -como sí pasa ahora- que era obligatorio que fueran iPhones, se dejaba entrever en las aclaraciones a preguntas de los licitadores, argumentando que tenían que ser compatibles con las aplicaciones desarrolladas en el Congreso, especialmente en lo referente al sistema operativo. Pero, eso sí, sin nombrar iOS de forma directa.

En total, 13 empresas se presentaron al concurso para proveer uno de los lotes o ambos. Asseco y Random fueron las ganadoras por obtener la puntuación más alta, que valoraba el precio -en un 70% en el caso de las tablets y en un 60 en el de los ordenadores- y la calidad.

Buenos días.