El Gobierno no se va de vacaciones, pero yo sí. Y más nos vale a todos descansar un poquico para no acabar pillándole manía al BOE, al lenguaje administrativo y, sobre todo, al paripé político y sus puestas en escena.

En agosto, si hay Gobierno, la decisión será firme cuando pase por el BOE, los últimos coletazos de la legislatura se convertirán en norma, es muy probable que el boletín publique la sanción a la exconsejera de la CMT por incompatibilidad y, con suerte, el Gobierno en funciones hará caso al Constitucional y no veremos este año el tradicional decretazo-ley con créditos extraordinarios para Defensa.

Nos reencontramos en septiembre. Que todos los días sean buenos días y millones de gracias por seguir ahí.