El BOE recoge hoy el registro de la Fundación Ideas Dídac Sánchez, de la que el propio Dídac Sánchez es presidente (bajo su nombre completo: Diego Giménez Sánchez).

Según la orden, los fines de la fundación son “el fortalecimiento del vigor empresarial por parte de los jóvenes con ideas de proyectos y modelos de negocio contemporáneos”; “la protección, motivación y favorecimiento en la búsqueda de ideas empresariales nuevas y/o emergentes”; y “el impulso de objetivos empresariales actuales apoyando al sector de emprendedores jóvenes, el futuro del tejido empresarial de nuestro país”. Tal y como muestra la RAE, la palabra “favorecimiento” no existe.

Dídac Sánchez se hizo popular gracias a, entre otras cosas, a un reportaje en El Mundo que hablaba de él como un joven “brillante” de 22 años con “18 empresas, 125 empleados a su cargo y con unos beneficios de 50 millones de euros al año”. Poco después, una serie de reportajes en El Confidencial ponían en duda esta versión, lo que dio paso a una batalla legal que continúa, a día de hoy, en los tribunales.

Dos de los puntos clave de la polémica son: las cifras de facturación de sus compañías y su relación con José María Hill Prados, condenado por abusos sexuales a Dídac Sánchez cuando este era menor de edad. En una entrevista en el propio El Confidencial, el protagonista de esta historia aseguró que esos 50 millones en realidad eran 25 y que el resto eran “ganas de facturar”. Además, admitía que sí había tenido una relación laboral con Hill Prados después de que este saliera de la cárcel tras cumplir condena, algo que antes había negado.

Buenos días.