El BOE de hoy recoge la formalización del contrato de asistencia sanitaria y reconocimientos médicos en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Clínica Madrid seguirá haciéndose cargo de este servicio como hasta ahora. Lo que sí han cambiado son los horarios de atención, que se han ampliado. Aún así, no cubren la asistencia sanitaria continuada que exige el reglamentos de estos centros. Al menos, no de forma presencial.

Como publicamos hace año y medio, el anterior contrato limitaba la presencia de un médico en algunos centros a un par de horas al día. En el resto, aunque la situación era algo mejor, tampoco contaban con atención continuada. Durante los fines de semana, la presencia de profesionales sanitarios era mínima y, en algunos casos, inexistente. Esta situación ha sido denunciada por diversas organizaciones y el Defensor del Pueblo, que lleva alertando de este problema desde, al menos, desde 2014. Además, el organismo ha criticado la ausencia de psicólogos y psiquiatras y la falta de sistemas de control de enfermedades o situaciones especiales, como embarazos.

El nuevo contrato iguala la atención en los ocho centros y la mejora en la mayoría de ellos. Contarán con un enfermero todos los días, también festivos, de 8 a 22 horas. En cuanto a los médicos: habrá uno presente, de lunes a viernes, de 8 a 20 horas. Así, se amplía el horario en la mitad de ellos: Valencia, Murcia, Las Palmas y Tenerife. Pero ese tiempo se recorta en Madrid, Barcelona, Algeciras y Tarifa, cuatro CIE en los que, hasta ahora, permanecía hasta las diez de la noche. Los fines de semana y festivos, todos tendrán médico tres horas, de 10 a 13.

Pero, ¿cómo se garantiza entonces la atención “continuada” que marca la norma y que se nombra, incluso, en los propios pliegos del contrato? El Ministerio del Interior ha incluido entre las obligaciones de la empresa un teléfono de atención sanitaria 24 horas.

“Atención permanente y de urgencia”

El artículo 7 del reglamento de los CIE establece que “en los centros existirá un servicio de asistencia sanitaria con disponibilidad de personal, instrumental y equipamiento necesario para la atención permanente y de urgencia de los internos”.

El texto establece, además, que la asistencia sanitaria de cada centro quedará bajo la responsabilidad de un médico perteneciente a la Administración General del Estado, pero también que tales prestaciones podrán concertarse, así que la única posibilidad de que se cumpla la atención continuada a la que obliga esa misma norma es que este contrato sea complementario a servicios ofrecidos por el Gobierno de forma directa. Al menos, si se entiende que esa atención debe ser presencial y no telefónica.

Pero en ninguno de los documentos relativos a esta licitación se afirma que se trate de asistencia complementaria y, es más, se especifican las obligaciones de la empresa que resulte adjudicataria como el paquete completo: exámenes médicos y atención sanitaria general de los internos.

La empresa Clínica Madrid se hará cargo del servicio durante dos años por 3.280.000 euros, 1.640.000 por año, una cifra que dobla la del contrato anterior (879.000 anuales, pero con menos horas de atención). La suya no es la mejor oferta que se presentó, pero sí la mejor de entre las que cumplían las obligaciones legales.

A la licitación se presentaron Acciona Health Care, Clínica Madrid y Servicios Sanitarios Sociales Galdama. Las tres empresas presentaron la misma oferta técnica, un 51% de la valoración, y se llevaron el máximo de puntuación. La clave, pues, estaba en el precio. Galdama presentó la oferta más barata y se le adjudicó el contrato pero, a la hora de entregar la documentación imprescindible para firmar, no lo hicieron. No podían demostrar que estaban al día de sus pagos a la Seguridad Social porque, tal y como admitieron ante Correos, aunque asegurando que era “por causas ajenas a su voluntad”, no podían pagar las cuotas de la Seguridad Social a sus trabajadores.

Y el contrato fue para el segunda mejor oferta económica, la de Clínica Madrid. Así se recoge en las actas de la mesa de contratación. De hecho, el contrato se adjudicó en abril pero no se ha formalizado, y puede ponerse en marcha, hasta ahora.

Buenos días.