El BOE de hoy recoge el acuerdo de la Conferencia General de Política Universitaria que fija los precios máximos en los precios de matrícula para el curso 2020/2021 que se aprobó el 27 de mayo. Es la primera vez que se marcan estas directrices desde que el Gobierno eliminó el sistema de horquillas creado por el exministro José Ignacio Wert en 2012, que establecía precios mínimos y máximos basados en un porcentaje del coste de cada estudio, lo que creó mucha disparidad entre comunidades autónomas.

Ahora ya no se calcula unos porcentaje del coste para crear esas horquillas, sino que se limita el precio máximo medio a 18,46 euros el crédito para todas y, en muchos casos, se obliga a volver a los niveles del curso 2011/2012, el anterior a la reforma de Wert.

Eso sí, estos topes solo afectan a primera matrículas de estudios de Grado, no a segundas y sucesivas matrículas (cuando repites una asignatura), ni a estudios de Máster ni a las matrículas de cualquier nivel de estudiantes de fuera de Europa. Además, las comunidades autónomas que tengan que bajar el precio tendrán hasta el curso 2022/2023 para hacerlo, así que es muy probable que no se noten sus efectos este próximo curso ni el siguiente.

Reglas distintas para cada comunidad autónoma dependiendo de los precios de 2011/2012 y los actuales

Así, se toma como valor de referencia la media del curso 2011/2012, 16,05 euros el crédito, y se le aumenta un 15% para establecer el tope del precio medio por primera matrícula en los estudios de Grado: 18,45. Esto supondría, por ejemplo, 1.107,6 euros de tope para pagar un curso de 60 créditos. Eso son los valores medios para cada comunidad autónoma: según la carrera, las matrículas podrán ser superiores o inferiores a ese coste.

Pero este límite aplica de forma distinta a las comunidades autónomas, siempre respetando ese máximo, dependiendo de qué precios tenían en 2011/2012 y cuáles tienen ahora, en un sistema bastante complejo. Así, las más caras tendrán que bajar, sí, pero no se establece una regla común para todas el curso que viene.

Así, por un lado rebaja precios de las más caras: las que en el curso 2011/2012 superaran los 18,46 euros el crédito tendrán que recortar precios para ajustarlos a ese tope máximo en su media. Y las que se movían hace diez años en una horquilla algo inferior, entre los 13,64 y esos 18,46 máximos, tendrán que volver al precio medio que tenían en 2011/2012. En ambos casos, las universidades tendrán hasta el curso 2022/2023 para bajar esos precios.

Por otro lado, tanto las que tienen matrículas en el curso en vigor más baratas que en 2011/2012 o aquellas en las que el precio medio por crédito en ese curso de referencia preWert fuera de menos de 13,64 euros pueden mantener los precios de 2019/2020, que se quedarán como precios máximos para el próximo curso. Esto es: no podrán subir el precio, pero tampoco están obligadas a bajarlo.

Buenos días. Y cuídense.