“Era un tema tabú hasta que una amiga me dijo que donaba”, dice Ana. La joven explica que llevaba un tiempo pensando en donar óvulos, hasta que una experiencia cercana y los datos que recabó la convencieron. Hace solo unas semanas, Ana realizó su primera donación en una famosa clínica de reproducción asistida. En 2019, de acuerdo con los datos del Registro de la Sociedad Española de Fertilidad, se realizaron 14.521 intervenciones para extraer los óvulos de mujeres como ella. Ana asegura sentirse “contenta” de “poder ayudar a crear una familia a personas que no pueden”. Otras donantes, en cambio, lo hacen más influidas por la compensación económica que reciben al final del proceso. Así lo plantea la socióloga Sara Lafuente, que atribuye el alto número de donantes en España a que se establezca una compensación “de en torno a mil euros en el mismo país que considera que mil euros es demasiado para ser el salario mínimo interprofesional”.

España es uno de los diez países europeos que fija una cuantía económica para cada donación de óvulos. La ley impide pagar por los óvulos, aunque permite “compensar las molestias físicas y los gastos de desplazamiento y laborales” de las donantes. En estos casos, las autoridades suelen establecer un límite para, según dicen, garantizar el altruismo. Al menos, esa es la teoría: en la práctica, la cuantía que se recibe varía mucho entre los países, tanto en términos absolutos como en relación con el salario mínimo interprofesional. Por ejemplo, la compensación oscila, en cifras absolutas, desde los 250 euros de Finlandia hasta los 1.200 de Grecia. Si se tiene en cuenta el salario mínimo, Bulgaria se lleva la palma: su compensación equivale a a 11 semanas de trabajo, la más alta, con diferencia, de toda Europa, contando también a Reino Unido. En España, la compensación varía entre 800-1.200 euros, lo que supone 3,5 semanas de trabajo, teniendo en cuenta el salario mínimo.

A diferencia de lo que ocurre en España, en otros países europeos, como Bélgica, no se establece un importe máximo, aunque sí se ofrezca una compensación variable. Por ello, algunos centros optan por ofrecer un pequeño regalo, como un ramo de flores, hasta compensar con 2.000 euros a cada donante de óvulos, según explica a Civio una portavoz del Consejo Superior de la Salud. Y en Reino Unido, fuera de la Unión Europea, la cuantía económica es también bastante elevada, ya que llega a ser de aproximadamente 893 euros por cada donación de óvulos, una cantidad algo menor que la fijada en España.

Por el contrario, ocho países de la Unión Europea no permiten abonar una compensación per se, sino que solo autorizan que se reembolse de forma justificada los gastos en que pueda incurrir la donante. Ese es el caso de Austria, Francia, Irlanda, Países Bajos o Polonia, por citar algunos ejemplos. En cambio, Italia o Rumanía impiden de forma tajante cualquier tipo de compensación económica para las donantes de óvulos. En Alemania, la realidad es diametralmente opuesta: allí donar óvulos está terminantemente prohibido. En Luxemburgo no existen bancos para realizar donaciones. Y la situación más laxa se encuentra en Chipre y Estonia, donde no hay una regulación al respecto.

Cuando el límite máximo no coincide con la compensación real

El Ministerio de Sanidad, en respuesta a una solicitud de acceso a la información pública por parte de Civio, especifica que “teniendo en cuenta el incremento anual de precios sería actualmente aproximadamente de 980 euros para la donación de ovocitos y, de 45 euros para la donación de semen, como límite máximo”. Sin embargo, según ha podido confirmar Civio, las clínicas de reproducción asistida abonan entre 800-1.200 euros por cada donación de óvulos. Es decir, en algunos casos la compensación que reciben las donantes es superior a la fijada por el organismo competente, la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, dependiente de Sanidad.

La diferencia de las compensaciones que se dan en realidad con el tope máximo oficial de los 980 euros encajaría con la subida de la inflación desde 2015. “Habiendo pasado 7 años más podría entenderse que todavía están en la horquilla”, explica Miriam Cueto Pérez, catedrática de Derecho Administrativo de la Universidad de Oviedo. La jurista advierte que, “si las clínicas no respetan los máximos, podrían ser objeto de sanciones administrativas”, aunque desconoce si las autonomías “tienen un control riguroso del asunto”. Según el presidente de la Sociedad Española de Fertilidad, Luis Martínez Navarro, la donación “no puede convertirse en algo mercantilista”, por lo que no ve necesario aumentar la compensación, salvo incrementos puntuales por la inflación de precios.

Durante la realización de esta investigación, dos fuentes de clínicas de reproducción asistida han señalado que la compensación económica que se ofrece responde a “un convenio” de carácter privado entre los centros. De forma posterior, los Gabinetes de Prensa de ambos centros han negado la existencia de este supuesto acuerdo. Asimismo, Marisa López Teijón, directora del Institut Marquès, señala que las compensaciones económicas varían “dependiendo, sobre todo, de la comunidad autónoma porque el nivel de vida no es el mismo en toda España, ni los gastos de desplazamiento, salarios, etc.”

Por otra parte, algunas clínicas españolas de reproducción asistida, según ha comprobado Civio, incluso llegan a subir la compensación económica que ofrecen entre la segunda y la tercera donación de óvulos. Esta práctica se trata de un “sistema de captación” destinado a “fidelizar” a las donantes, algo que, según Martínez Navarro, “no le parece bien” ni tampoco “tiene sentido”, ya que no se incrementan las molestias o el tiempo a medida que una persona se presta a donar un mayor número de veces.

La disparidad en las cuantías económicas también se da en Grecia. Allí, el importe máximo de 1.200 euros lo estableció la Autoridad Nacional de Reproducción Asistida en 2014. Sin embargo, una investigación de la organización periodística MiiR desveló que muchas clínicas llegan a abonar hasta 1.500 euros a las donantes de óvulos.

Donar semen compensa menos

En España, al igual que sucede en otros países europeos, la compensación por cada donación de semen es mucho más baja que la que reciben las mujeres que aportan sus óvulos. ¿El motivo? Por un lado, los riesgos, las molestias y el tiempo perdido son más reducidos para los hombres, mientras que, por otro lado, las mujeres se someten a más pruebas y, además, deben administrarse tratamientos hormonales durante las semanas previas a la extracción de los óvulos. Un análisis publicado en los noventa señaló que las pacientes requerían 56 horas para hacer una donación de óvulos por cada hora gastada por los donantes de semen, cálculo que todavía hoy asume la Sociedad de Medicina Reproductiva de Estados Unidos.

En este contexto, España es uno de los ocho países europeos que establece una compensación para quienes realizan una donación de semen. El límite máximo fijado por la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida es de 45 euros, aunque Civio ha podido confirmar que la compensación habitual también es superior y oscila entre los 50-55 euros. Si comparamos con otros países europeos, la cuantía es más alta en Grecia, con 200 euros, y en Alemania, con 80-150 euros en algunas clínicas.

Dinamarca, una de las ‘mecas’ del turismo reproductivo, precisamente por el gran número de donantes de semen que hay, fija en 67,2 euros el tope máximo, mientras que Portugal cuenta con una compensación similar a la que se ofrece en España. En el otro extremo se encuentra Bulgaria, con apenas 15 euros, el límite más bajo. Fuera de la Unión Europea, Reino Unido establece el umbral en aproximadamente 41 euros por pajuela. No obstante, lo normal, según Martínez Navarro, es que “un donante de semen done bastantes veces”, por lo que, al final, la cuantía que acaban recibiendo es mayor.

Al igual que ocurre con la donación de óvulos, nueve países de la UE no fijan ningún tipo de compensación económica, sino que solo reembolsan aquellos gastos que se produzcan de forma justificada. Así ocurre en Austria, Croacia, Francia o Hungría, por citar algunos ejemplos. Otros países no especifican nada en concreto en relación con la cuantía económica para los donantes de esperma, como pasa en Chequia o Chipre. Por su parte, Italia y Rumanía no permiten ningún tipo de pago. En el país transalpino, de hecho, apenas hay donaciones de este tipo: en 2019, el 90,3% del semen donado procedía de bancos extranjeros.

¿Cuáles son los motivos para donar?

España es el país de toda Europa donde más donaciones de óvulos se hicieron en 2017, seguido de lejos, en términos absolutos, por República Checa, según datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE). Ambos países son destinos muy famosos para quienes buscan óvulos donados. Además, España y República Checa comparten otras dos características: la donación es anónima y quien lo hace recibe una compensación. Esta es una diferencia importante con países como Italia, donde también hay anonimato y, sin embargo, sus donantes no reciben ninguna cantidad económica. Allí las donantes escasean, aunque pueden aportar sus óvulos desde 2014. Por ejemplo, en Lombardía, su región más poblada, la primera donación tuvo lugar en 2021 y acaparó muchos titulares.

¿Por qué unos países donan más gametos que otros? Hasta la fecha no existe una razón clara. En el caso de las donaciones de óvulos, un estudio realizado en 2014 en once países europeos apuntó a una mezcla de factores, que combinaban motivos financieros con altruistas, y que podían variar entre los distintos países. Otra investigación, llevada a cabo entre donantes de esperma de Dinamarca y Estados Unidos, indicó que el 20% dejaría de aportar su semen si no eran compensados económicamente. En Portugal, al altruismo y a la motivación económica de quienes donan esperma se añade otra razón, según este trabajo: tener la posibilidad de averiguar si el hombre que iba a donar era o no suficientemente fértil.

“España es un país con bastante altruismo, independientemente de que a la gente joven le ayude la compensación”, sostiene Martínez Navarro, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad. Las clínicas privadas, según un reciente estudio sobre sus anuncios publicitarios, “juegan con la idea de que las mujeres ayudan a otras mujeres”, aunque para muchas la razón pueda ser más económica que altruista. En ese sentido, hay centros que se jactan, en sus páginas web oficiales, de “compensar más” en donación de óvulos.

Los países del sur de Europa, en general, mantienen oculta la identidad de los donantes, tanto para las personas que reciban sus gametos como para la futura descendencia

El alto número de donantes en España se explica también por el anonimato, según Martínez Navarro, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad. De hecho, esta organización se opone a que en un futuro se pueda desvelar la identidad de quienes donan, como pidió la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en 2019 y, al año siguiente, también el Comité de Bioética de España. Los países del sur de Europa, en general, mantienen oculta la identidad de los donantes, tanto para las personas que reciban sus gametos como para la futura descendencia. La excepción es Portugal, que en 2018 terminó con este veto tras una sentencia de su Tribunal Constitucional.

Levantar el anonimato de quienes donan gametos se justifica en la importancia de que los futuros hijos puedan conocer, si quieren, sus orígenes. Suecia fue el primer país en hacerlo en 1985. Desde entonces, según los datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), Países Bajos prohíbe el anonimato, mientras que otras regiones, como Dinamarca, mantienen un sistema mixto, donde quienes donan pueden elegir entre desvelar o no su identidad. Pero la decisión no está exenta de dificultades: “En Suecia el anonimato se eliminó hace muchos años por lo que las parejas comenzaron a ir a Dinamarca”, señala Carlos Calhaz-Jorge, presidente de ESHRE. Para Iñaki González Foruria, experto de la clínica Dexeus Mujer, “hay mucha presión, que viene del norte de Europa, para liberar el anonimato”. De hacerlo, según opina la Sociedad Española de Fertilidad, se “perjudicaría de manera notable la atención en España”. De momento, lo que ocurra en el futuro es una incógnita.

María Álvarez del Vayo, Eva Belmonte, Miguel Ángel Gavilanes, Carmen Torrecillas y David Cabo también han colaborado en esta investigación. Los periodistas Hristio Boytchev (Bulgaria), Giorgio Comai (Italia) y Elvira Krithari (Grecia) nos han ayudado con la información de sus respectivos países.

Empezamos nuestra investigación recabando información sobre la donación de gametos en la Unión Europea. Primero nos basamos en un informe de 2016 de la Comisión Europea, que hacía referencia a las compensaciones económicas con datos de 2014. Otros documentos previos, como esta encuesta de 2006, también abordaban estas cuestiones.

Posteriormente, contactamos con los Ministerios competentes en materia sanitaria de todos los países de la Unión Europea. Recibimos respuesta de Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Francia, Lituania, Luxemburgo, Rumanía y Suecia. En el caso de Bélgica, la información fue suministrada por otro organismo oficial (Hoge Gezondheidsraad / Conseil Supérieur de la Santé), mientras que en Portugal recurrimos a la Sociedade Portuguesa de Medicina da Reproduçao.

La información de Alemania procede de la Academia Nacional de Ciencias (Leopoldina) y de dos clínicas de reproducción asistida (aquí y aquí). En el caso de Austria, los datos proceden de su legislación sobre medicina reproductiva, mientras que en Chequia viene de esta presentación de ESHRE y de un informe de 2021 del Comité de Bioética del Consejo de Europa. A partir de este segundo documento también recabamos la información de Chipre, Croacia, Hungría, Irlanda, Países Bajos y Polonia. No hemos encontrado información sobre Letonia y Malta. En Bulgaria, los datos de donación de óvulos proceden de la Fundación Madres por la Donación y los de semen, del medio Lechenie. En Grecia, la información procede de la Autoridad Nacional de Reproducción Médica Asistida (EAIYA) y del informe del Consejo de Europa. En Italia, los datos proceden del Ministerio de la Salud.

En España, realizamos una solicitud de acceso a la información pública al Ministerio de Sanidad, cuya respuesta puede verse aquí. La contestación sobre la compensación económica es idéntica a la formulada en esta carta del Ministerio de Sanidad a la Sociedad Española de Fertilidad. Además, estas cuantías económicas ya se reflejaban en un manifiesto de 2016 de esta organización científica.

El pleno de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida donde se fijó la compensación económica de 980 euros para las donaciones de óvulos y de 45 euros para las de semen se celebró en junio de 2015. Esta reunión actualizó el tope máximo de 900 euros para las donaciones de óvulos que se había establecido en 2009 (no cambió el límite para las donaciones de semen). A su vez, este acuerdo supuso la revisión de las cuantías iniciales fijadas en España en 1998, que eran de 100.000 pesetas para las donaciones de óvulos y de 5.000 pesetas para las de esperma.

Hemos consultado además con el Gabinete de Prensa de la Agencia Tributaria sobre si se tienen en cuenta posibles impuestos en las cuantías resarcitorias que se ofrecen. En todos los casos, la compensación económica está sujeta a IRPF dado que se trata de una “ganancia patrimonial”, aunque no se aplica retención (es decir, hablamos de un 0% de IRPF). Así lo determinó la consulta vinculante V1686-09 de la Dirección General de Tributos en 2009. Además, en ningún caso puede aplicarse IVA puesto que, según la legislación vigente, la donación “nunca tendrá carácter lucrativo o comercial”.

Para conocer los datos sobre las compensaciones económicas en España, contactamos, en el caso de la donación de óvulos, con Dexeus Mujer, Clínica Fertia, IVI, Eva Fertility Clinics, Love Fertility Clinic, Arpa Médica, Institut Marquès, Ginefiv, Easyfiv y Eugin. Oficialmente nos han respondido los gabinetes de prensa de Dexeus Mujer y del Institut Marquès, que señalan, respectivamente, que ofrecen 980 y 1.100 euros. No obstante, haciéndonos pasar por potenciales donantes, hemos podido confirmar las cuantías económicas para quienes donan óvulos en el caso de IVI (800-1.000 euros), Love Fertility Clinic (1.100 euros) e Institut Marquès (1.100 euros en la primera donación y 1.200 euros a partir de la tercera). Además, la donante que entrevistamos, Ana, asegura que en IVI le dijeron que “la primera vez que donabas [eran] mil euros, la segunda, 1.100 euros y, a partir de la tercera, 1.200”. El Gabinete de Prensa de IVI no ha querido responder a nuestras preguntas respecto a estas diferencias con su contestación telefónica, ni sobre si aumentan las cuantías a medida que sube el número de donaciones.

En el caso de la donación de semen, nos pusimos en contacto con IVI, Institut Marquès, Arpa Médica, Ginefiv, Ceifer, Biokibank, Ginemed, Instituto Bernabéu y Tambre. Oficialmente solo nos ha contestado el Gabinete de Prensa del Institut Marquès. Sin embargo, preguntando como potenciales donantes, hemos podido confirmar las cuantías económicas para quienes donan esperma en el caso de Arpa Médica (50 euros), Ceifer (50 euros por donación hasta un límite máximo de 40) e Instituto Bernabéu (20 euros por la primera sesión y 55 euros por muestra, con un ciclo de recogida de 12-14 muestras).

Durante la realización de nuestra investigación, dos fuentes de dos clínicas diferentes (la doctora Marisa López-Teijón, directora de Institut Marquès, y el doctor Iñaki González Foruria, de la Clínica Dexeus Mujer) señalaron que la compensación económica respondía a “un convenio” de carácter privado entre los centros. Posteriormente, los Gabinetes de Prensa del Institut Marquès y de Dexeus Mujer han negado la existencia del supuesto convenio privado. Asimismo, tanto la respuesta del Ministerio de Sanidad como las consultas que hemos realizado a las Consejerías de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, la Junta de Andalucía y la Generalitat Valenciana, a la Sociedad Española de Fertilidad y a diversas fuentes jurídicas sostienen que la competencia es del Ministerio de Sanidad, a través del informe preceptivo de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida. IVI ha rechazado contestar a nuestras dudas sobre la existencia de un supuesto acuerdo privado entre los centros.

Por otra parte, hemos confirmado los datos sobre las donaciones de óvulos con los Gabinetes de Prensa de la Sociedad Española de Fertilidad y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. No podemos ofrecer los datos de donaciones de esperma ya que, según la SEF, solo recaban en su registro el número de aplicaciones del semen de donantes que se llevó a cabo en 2019 (13.612 en ciclos de fecundación in vitro y 13.564 en ciclos de inseminación).

Además, en el caso de Bulgaria, Dinamarca, Suecia y Reino Unido, la información se obtuvo en las monedas nacionales respectivas. Por este motivo, se aplicó el cambio del Banco Central Europeo correspondiente al 16 de febrero de 2022, utilizando su aplicación propia para la conversión de divisas.

En las estimaciones de compensaciones económicas, hemos tenido en cuenta los datos de salarios mínimos por países del primer semestre de 2022, procedentes de Eurostat, salvo en el caso de España, donde se ha utilizado el nuevo salario mínimo interprofesional y en el caso de Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia y Suecia, donde se han extraído las cifras de un informe de Eurofound de 2021 dado que no disponen de un salario mínimo general, sino que depende de cada convenio colectivo. Además, como no existe un tope máximo de horas anuales de trabajo, estos datos se han calculado con una estimación de 1.720 horas/año para todos los países, ya que es el límite que usa la Comisión Europea, por ejemplo, a la hora de llevar las cuentas de becas y subvenciones, como ocurre en el programa Horizon 2020. En el caso de la donación de óvulos, realizamos la visualización por semanas, mientras que, para la donación de semen, lo hacemos por jornadas de ocho horas dado que la compensación es considerablemente inferior.

Las visualizaciones han sido desarrolladas con d3.js y son embebibles en múltiples idiomas. Los datos utilizados pueden descargarse aquí en el caso de las donaciones de óvulos y aquí en el de las donaciones de semen.