Las 10 mayores adjudicatarias de obra pública

Son miles (en concreto, más de 2.600) las empresas que han recibido alguno de los contratos de obra publicados en el BOE entre 2009 y 2015. Pero no todas son iguales, ni mucho menos. Pese a la multiplicidad de adjudicatarios, buena parte de los importes repartidos en estos últimos siete años y que han aparecido en el boletín oficial se concentra en unas pocas manos.

De los 38.828 millones totales, más de 9.600 (un 25%) fueron adjudicados de forma directa a alguno de los diez grandes grupos constructores: ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr, Isolux Corsán, Villar Mir, Comsa, CopisaGrupo Sando. Y eso no es todo. Si sumamos a esa cifra el importe concedido a Uniones Temporales de Empresas (UTE) de las que alguno de estos diez grupos forma parte, el porcentaje sube a más de un 74%. Esto es, las diez grandes estuvieron presentes en siete de cada diez euros de las adjudicaciones de obra o, lo que es lo mismo -aunque sea mucho más difícil de abarcar- en 28.830 millones del total de 38.828.

Estas cifras surgen del análisis realizado a todos los contratos de obra publicados en el BOE -¿por qué el BOE?- entre 2009 y 2015 -¿por qué esos años?. Por una parte, podemos sumar todo lo que recibieron de forma directa, cuando una de las empresas del grupo era la adjudicataria de un contrato en solitario. Por otra, calculamos cuánto suman los contratos en los que la elegida ha sido una UTE de la que una de estas constructoras forma parte. Van por separado porque no podemos saber, de forma exacta, qué parte del total adjudicado fue a parar a manos a una de estas empresas -¿por qué no podemos conocer cómo es el reparto dentro de una UTE?-. Así, cuando hablamos de que una empresa “está presente” en un contrato no nos referimos a que se lleve el dinero de la adjudicación de forma íntegra.

Estos diez gigantes de la construcción tienen otra cosa en común: todos han visto como sus marcas se vinculaban a uno u otro -o varios- casos de corrupción. Eso sí, hay diferencias claras en cuanto al nivel de implicación demostrado en cada caso: en algunos estamos hablando de citaciones en investigaciones abiertas que pueden quedar en papel mojado y, en otros, en detenciones de altos cargos de las compañías, como pasó con los Sumarroca.

ACS, líder indiscutible

El grupo presidido por Florentino Pérez, que ostenta el mismo puesto en el Real Madrid, lidera todas las clasificaciones. Tanto en solitario y de forma directa (un 7% sobre el total de importe adjudicado frente al 3% de los grupos que le siguen) como si le sumamos las UTE en las que participa y alcanza así el 17%, ninguna otra constructora le hace sombra. Está presente en casi dos de cada diez contratos de obra publicados en el BOE en los últimos siete años.

La sexta constructora del mundo se ha llevado, sin contar los miles de contratos de servicios -de limpieza, por ejemplo- que ha recibido, más de 2.700 millones solo en obra pública. Y eso no es todo. A ese número habría que sumar lo que se adjudicara por su participación en UTE. Tras Fomento, que lidera todas las listas, sus mayores contratistas están en la capital: el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid. Su porcentaje sobre el total aumenta de forma progresiva desde 2012 hasta alcanzar la cima en 2015, en el que las empresas del grupo se llevaron, solo de forma directa, un 14% de la adjudicación total del año.

Liderado por Vías y Construcciones y Dragados, sus dos arietes, el grupo cuenta entre sus filas con consejeros como Miquel Roca, ponente de la Constitución, exdiputado de CiU y abogado de Cristina de Borbón en el Caso Nóos. ACS también contó en su consejo con Miguel Blesa, expresidente de CajaMadrid investigado por irregularidades durante su gestión; y Javier Monzón, expresidente de Indra.

La distancia que marca frente al resto de grupos competidores se agranda en los años más boyantes de entre los analizados, como 2009, en el que sumó solo por está vía y de forma directa (sin UTE) 1.188 millones de euros, frente a los 591, menos de la mitad, de Acciona. De hecho, el resto de grupos constructores solo han conseguido rebasarle en dos de los siete años analizados.

En 2012, Ferrovial tomó la delantera gracias a, en buena parte, la adjudicación de varios tramos de las obras del AVE a Galicia (Padornuelo-Lubián y Túnel de Espiño). El grupo está liderado por Rafael del Pino, hijo de su fundador y sobrino del expresidente Calvo-Sotelo.

En 2011, Acciona (segunda en el ranking global) consiguió liderar la tabla de las adjudicaciones en solitario de ese año gracias a la construcción del nuevo hospital de Teruel (más de 73 millones de euros) y de la lonja del puerto de Ribeira, en A Coruña (casi 15 millones), entre otros contratos de carreteras e infraestructuras. Desde 2007, Pío Cabanillas, quien fue ministro portavoz de Aznar, es director general en la empresa. Miriam González, esposa de Nick Clegg, quien fue viceprimer ministro británico de David Cameron, fue consejera entre 2010 y 2014.

Pero las riendas de Acciona se toman, como pasa como muchas de las grandes que aparecen en esta lista, vía herencia. Al mando del grupo está la familia Entrecanales, con Juan Ignacio en la vicepresidencia y José Manuel Entrecanales como presidente. De hecho, el líder de Acciona es además presidente de la organización empresarial Instituto de Empresa Familiar, cargo que combina con el patronato de las dos fundaciones vinculadas a la Corona, Princesa de Girona y Princesa de Asturias, el del Museo del Prado y su participación en las reuniones del Foro Puente Aéreo.

Sagas

Acciona no es la única empresa familiar que se ha colocado en la lista de grandes constructores de obra pública del país. El Grupo Villar Mir, liderado por el exministro, marqués, ultragalardonado y omnipresente Juan Miguel Villar Mir, también encaja en ese perfil.

De hecho, este mismo año ha cedido la batuta del buque insignia, OHL, a su hijo, Juan Villar-Mir De Fuentes, que preside la compañía desde entonces. El exministro Josep Piqué fue, hasta el pasado mes de junio, consejero delegado de la empresa.

La saga se perpetuó cuando Villar Mir hizo a su yerno consejero de la constructora. Javier López Madrid fue uno de los consejeros que se sentaba en la mesa de Bankia cuando se descubrió el agujero y justo antes de la nacionalización, además de aparecer involucrado en varios escándalos recientes, como el caso Púnica.

Aunque OHL lidera el porcentaje de adjudicaciones recibidas por el grupo -un 48% del importe total-, también destacan otras empresas menos sonoras como Construcciones Adolfo Sobrino, con un 13%.

Villar Mir fue el único grupo cuyos contratos crecieron mientras las otras nueve constructoras veían reducirse el grueso de sus adjudicaciones en 2010 con respecto al año anterior. En época de Zapatero. Eso sí, los años en los que ha alcanzado sus mejores porcentajes de el importe de adjudicación total han sido 2012, 2014 y 2015, esos sí bajo un Gobierno del PP. 

Dos familias… y los Pujol

Si hablamos de familias, Comsa Emte sumó, con la fusión, dos. Los Sumarroca, de Emte, y los Miarnau, de Comsa, que lideran la compañía con un 70% de la propiedad y dos de sus miembros como presidente -José Miarnau- y consejero delegado -Jorge Miarnau. Lo hacen en solitario después de que una larga lista de escándalos salpicara a los Sumarroca. Tan preocupantes que la compañía pasó a llamarse Comsa Corporación y renunció al Emte en su nombre.

Imputados y hasta detenidos. Tanto el padre de la saga, Carles Sumarroca Coixet, miembro fundador de CDC y vinculado a Jordi Pujol, como sus dos hijos: Carles Sumarroca Claverol, que fue vicepresidente del grupo, y Jordi Sumarroca aparecen envueltos en casos relativos al 3%, o el pago de comisiones a cargos públicos a cambio de contratos, y a las fortunas no declaradas de los Pujol. Jordi, por ejemplo, fue detenido en su casa en el marco de la Operación Petrum, una investigación sobre el pago de comisiones al alcalde de Torredembarra, y pasó unas semanas entre rejas.

Por eso los Sumarroca han desaparecido hasta del nombre de la constructora, pese a que mantienen el 30%. Eso sí, si analizamos los contratos que han recibido en los últimos siete años, Comsa copa el 90% de las adjudicaciones.

Cataluña es el foco principal de los negocios públicos de Comsa Emte. De hecho, unos 700 millones de los 2.000 en los que participa los ha desarrollado en esa comunidad autónoma. Entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya suma 150 millones, de forma directa, solo en los últimos siete años.

También podemos vincular a los Pujol a Copisa, la Constructora Pirenáica SA, presidida por Josep Cornadó Mateu, medalla al mérito en el trabajo. Cornadó afirmó ante el juez que había pagado comisiones a Jordi Pujol Ferrusola. También aparece en el informe de la UDEF sobre los Papeles de Bárcenas.

Otro de los constructores de esta lista vinculados a la investigación a la contabilidad B del PP es José Luís Sánchez Domínguez, presidente del Grupo Sando. Aunque apareció como uno de los donantes del PP en los Papeles de Bárcenas, el juez consideró que no había cometido ningún delito. También fue imputado por el agujero detectado en las obras del Puerto de Málaga.

Y si de familias y construcción hablamos, no pueden faltar las Koplowitz. La saga continúa de la mano de Esther Alcocer Koplowitz, hija de una de las hermanas y de Alberto Alcocer, que ejerce como presidenta. Eso sí, la mayoría de la propiedad y del consejo de administración pertenece ahora al magnate mexicano Carlos Slim. Entre sus accionistas, además, encontramos a otros grandes ricos internacionales como Bill Gates o, de forma indirecta, George Soros

FCC, la empresa matriz del grupo, domina las adjudicaciones, con un 80% del total adjudicado al grupo sin contar las UTE. Otros dos de los grupos de esta lista, Isolux Corsán y Sacyr, centran los contratos públicos en sus empresas líderes. La primera, en Corsán-Corviam Construcción. La segunda, en la empresa homónima, Sacyr.

El presidente de Isolux Corsán, Nemesio Fernández Cuesta, viene de pasar buena parte de su carrera en Repsol. Además, fue Secretario de Estado en el primer Gobierno de Aznar y de ahí pasó a presidir ABC, cargo que ocupó hasta 2013, cuando le sustituyó su sobrina. Es hijo de un ministro de Arias Navarro y de María Victoria Luca de Tena, nieta del fundador de ABC. 

Presidida por Manuel Manrique, que también es vicepresidente de Repsol, Sacyr ha contado entre sus filas con, entre otros, Juan Abelló, una de las grandes fortunas de España. En la actualidad, su vicepresidente es Demetrio Carceller, heredero de Damm, un habitual en los consejos del Ibex 35. Se libró de la cárcel por fraude fiscal gracias a que pagó una multa de 93 millones de euros.

De los más de 8.000 contratos adjudicados en estos siete años vía BOE, más de 2.300 llevaban el nombre de alguno de estos diez gigantes de la obra pública.