Ciertos acuerdos público-privados benefician a ambas partes de la ecuación. Es el caso de los convenios firmados con Microsoft: la firma ofrece descuentos a las administraciones públicas por el uso masivo de sus licencias y, a la vez, extiende aún más el uso de este software frente a otras opciones.

El 10 de diciembre de 2009, la compañía pactó con el Ministerio de Educación -entonces dirigido por la socialista Mercedes Cabrera- incluir su software por ocho euros al año en cada uno de  los ordenadores del Plan Escuela 2.0, dirigido a dotar de portátiles a los estudiantes españoles. Las encargadas de estampar su firma sobre el papel fueron Eva Almunia, Secretaria de Estado de Educación; y María Garaña, presidenta de Microsoft España.

Todas las comunidades autónomas debían seguir los pasos de este acuerdo, que aún perdura pese a que se paralizó la compra de equipos nuevos. De hecho, a principios de 2013, Cataluña gastó 14,17 euros por actualizar cada uno de los equipos incluidos en el programa a Windows 7.

El Plan Avanza, de la mano de Microsoft, Windows y La Caixa

Esta no es la única vez que el gobierno socialista firmó acuerdos con Microsoft. Un año antes, el 28 de abril de 2008, el recién designado Ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, recibía a Steve Ballmer, presidente de Microsoft; Santiago Cortés, presidente de HP en España; y Antonio Massanell, director adjunto de La Caixa (ahora Caixabank). El objetivo del encuentro era firmar un acuerdo de colaboración con estas entidades para ‘impulsar el acceso de ciudadanos y empresas a la sociedad de la información’, tal y como se informó en la nota de prensa de la jornada, en la que no se aclara en ningún momento cómo van a impulsarlo y, sobre todo, qué papel tienen esas empresas concretas en el desarrollo del Plan Avanza.

Una parte del Plan Avanza incluía la concesión de préstamos sin interés -a pequeñas empresas y estudiantes, principalmente- para financiar la adquisición de tecnología. Los ciudadanos que se acogieran podían comprarse un ordenador de cualquier marca, por ejemplo, rellenar unos formularios, adjuntar la factura correspondiente y pedir la ayuda. Entonces, ¿qué implicaba este convenio de colaboración?  Para facilitar el proceso, era posible adquirir, directamente, un  ordenador HP con software Microsoft en cualquiera de las oficinas de La Caixa, directamente y sin pasos intermedios.

Aprovechando el viaje, el número 1 de Microsoft también se reunió con la entonces Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia. Desgraciadamente, nada sabemos de esa reunión, pues se celebró a puerta cerrada y no trascendió ninguna información sobre los temas que trataron. Ballmer también tuvo tiempo de asistir a un coloquio organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), una entidad que reúne a algunos de los grandes directivos españoles y que cuenta con más de 2.500 asociados.

Además, en mayo de 2013, María Garaña firmó un convenio con Xavier Trias, alcalde de Barcelona, para impulsar las TIC y el modelo smart city en la capital catalana con la ayuda de Microsoft.