El Gobierno ha indultado a Luis Fuentes Chanes, un agente de los Mossos d’Esquadra condenado en 2012 por detención ilegal. Gracias a esta decisión, tomada en el Consejo de Ministros del pasado 26 de julio pero publicada hoy en el BOE, la pena de cuatro años de inhabilitación especial queda en dos años de suspensión, por lo que podrá volver a ocupar su plaza una vez cumplido ese tiempo.

Los hechos por los que fue condenado, tal y como narra la sentencia, ocurrieron en 2006 en un parking de Esplugues de Llobregat. La víctima había sido alertado por su hijo de que no podía sacar la moto, atrapada tras dos coches, por lo que acudió y sacó fotos de los vehículos. Fue entonces cuando apareció el agente, cuya familia es propietaria de los coches, y le incriminó su acción a base de empujones y manotazos, además de requisarle la cámara.

Una mujer, que posee otra plaza en el párking y que no tenía relación con ninguno de los dos, fue testigo de los hechos. Como consecuencia del zarandeo, la víctima sufrió lesiones en la muñeca y la espalda.

Poco después, ya en la calle, le inmovilizó y avisó a la policía local. Sólo entonces, y no antes, se identificó como agente de los Mossos d’Esquadra y lo detuvo. Le acusó de revelación de secretos (por las fotografías), de atentado y coacciones. El juez desestima todas estas acusaciones basándose, por ejemplo, en que sólo realizó fotografías de los coches y no del mosso, tal y como se demuestra gracias a la cámara que requisó el mismo agente.

Luis Fuentes, en cambio, fue condenado por faltas de lesiones e injurias, además de por un delito de detención ilegal. Su defensa alegó durante el juicio que el agente, que llevaba dos años en el cuerpo, pensaba “que en asuntos privados también podía intervenir como mosso”, un argumento que el juez rechazó.

Eso sí, aplicó una reducción de la pena por dilación indebida (el caso tardó seis años en juzgarse). De hecho, la víctima falleció antes de que se celebrara el juicio. Además, el magistrado añadió una nota al Gobierno en la sentencia en la que sugería un indulto parcial para reducir la condena de cuatro a dos años de inhabilitación absoluta porque el agente, según el juez, “se dejó llevar por su impulsividad e inexperiencia”.

El Gobierno ha ido un paso más allá y, en lugar de acortar la inhabilitación, que habría supuesto la pérdida de su plaza como funcionario, la conmuta por una suspensión, lo que le permite volver a su puesto como agente de los Mossos d’Esquadra.

En ese mismo consejo de ministros, el Gobierno indultó a una funcionaria del PSOE condenada por malversación.

Buenos días.