El BOE publica hoy los 13 indultos concedidos por el Gobierno este viernes con motivo de la Semana Santa. 11 de ellos han ido a parar a condenados por delitos contra la salud pública, uno a un penado por robo y el último por un delito continuado de estafa.

Este último, que había sido condenado a tres años, seis meses y un día de prisión, ve su pena reducida a dos años. Se trata de un hombre que, según la sentencia, estafó durante años a un socio y amigo con el que trabajaba en el sector textil desde 1995, haciéndole firmar poderes a su favor. Además, le pidió dinero para comprar el 25% de una nueva sociedad, pero nunca le llegó a hacer socio -aunque sí recibió el dinero. En total, la sentencia estima que la responsabilidad civil está valorada en unos 250.000 euros.

La medida de gracia fue promovida por la Cofradía Penitencial Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid, la misma que consiguió el indulto, hace un año, para un funcionario que había facilitado miles de datos personales a policías y mutuas laborales; y la que, un año antes, pidió el perdón para un director de oficina bancaria que estafó a un cliente de avanzada edad.

Los indultos de Semana Santa son los únicos que, antes de aparecer en el BOE, se anuncian en Consejo de Ministros. Pese a que la cifra de indultos general ha ido cayendo en los últimos años, estas medidas de gracia unidas a la tradición religiosa se han mantenido -13 este año, 11 en 2015, 19 en 2014.

Pero lo más destacable es que, por primera vez, el Gobierno argumenta -aunque sea sin entrar en detalle- las razones de la concesión. Esta ronda de indultos es la primera en la que va más allá de la coletilla genérica “concurren razones de justicia y equidad”.

Buenos días.