El BOE ha publicado esta mañana los cinco decretos que ponen en marcha las primeras medidas de aplicación del 155. Además de la convocatoria de elecciones y el cese del Govern al completo, establece qué ministros se encargarán, según el documento, de cada una de las competencias que hasta ahora tenían Puigdemont y sus consellers.

El trasvase no es directo, puesto que las estructuras del Gobierno y la Generalitat no coinciden, así que el decreto contiene un anexo que establece de forma detallada quién se encarga de cada asunto.

Soraya Sáenz de Santamaría es quien asume las mayores competencias. Aunque las funciones que hasta ahora ejercía Carles Puigdemont van repartidas entre ella y Mariano Rajoy, éste último ha delegado en la vicepresidenta la presidencia de Cataluña.

Sáenz de Santamaría asume el control del Centro de Estudios de Opinión (CEO), que publica las estadísticas de intención de voto, entre otras; el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC); la Secretaría General de Medios, el organismo que reparte las subvenciones; y las oficinas de Presidencia y Vicepresidencia. Además, es suya la participación del Govern en el patronato de la Montaña de Monserrat.

Además, liderará el CTTI (Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació) y el CESICAT, una especie de CNI catalán.

Así ha quedado el reparto de competencias

Algunas correspondencias eran fáciles de prever, como las de Justicia, Asuntos Exteriores y Cooperación, Interior, Empleo y Seguridad Social o Agricultura; o las consellerias de Ensenyament y de Cultura, que pasan al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. O Defensa, que no se lleva nada puesto que Cataluña no tiene competencias en este ámbito. Aún así, algunas de sus funciones se han repartido entre varios ministerios.

Otras no son tan claras. Así pasa con las funciones de Hacienda y Economía, separadas en dos ministerios cuando en Cataluña dependían solo de una conselleria, la de Junqueras. Luis de Guindos se queda con la parte centrada en empresas e investigación, y algo de estudios económicos; mientras, Cristóbal Montoro se hace con la parte más centrada en impuestos (como la Agencia Tributaria) y política fiscal. Además, el ministro de Hacienda será responsable de La Grossa, la lotería catalana de Navidad. Además, asume las competencias en transparencia.

Álvaro Nadal, ministro de Industria, Energía y Turismo, se queda, entre muchas otras, con la dirección de la red de oficinas de turismo de la Generalitat en el mundo y las relaciones con el Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), el organismo de vigilancia y control de los medios.

Buenas tardes.