El BOE de hoy recoge el reparto, un año más, de las subvenciones que Cooperación Internacional reparte de forma exclusiva entre las fundaciones vinculadas a partidos políticos con representación parlamentaria. En total, de los 900.000 euros disponibles en los presupuestos -una cifra que se ha mantenido estable en los últimos años- las entidades se llevan 888.130 euros. La Fundación Humanismo y Democracia, vinculada al PP desde que FAES decidió romper lazos con el partido, es la mayor beneficiada, con medio millón del total.

Su vicepresidenta es María Dolores de Cospedal y, ya desde antes de vincularse al partido, cuenta entre su patronato con varios diputados y exdiputados del partido. Estas ayudas no son los únicos ingresos públicos que recibe.

Le sigue la Fundación Pablo Iglesias, del PSOE, con menos de la mitad: 235.710 euros. La Fundación Instituto 25M para la democracia, creada en 2015 por Podemos, va tercera en la lista con poco más de 100.000 euros. El resto de las fundaciones reciben cantidades muy inferiores, desde los 16.650 de la entidad vinculada a IU (Fundación por la Europa de los ciudadanos) a los 2.250 de Alkartasuna Fundazioa, de EA.

Este reparto no es casual. Para calcular la distribución de las ayudas, se tienen en cuenta dos baremos: la calidad de la propuesta se multiplica por el número de escaños del partido vinculado. Esa cifra da el porcentaje de reparto de los 900.000 euros. Así, es lógico que los partidos con mayor representación parlamentaria obtengan subvenciones mayores. Eso sí, las cifras pueden bailar dependiendo de los puntos otorgados a la cantidad de la propuesta. La evaluación de calidad nunca es pública, solo el resultado final. Sabemos si una fundación ha obtenido una nota u otra, pero no las razones.

En este caso, las propuestas del PP han sido las mejor valoradas (88 puntos), seguidas de las del PSOE (85) y las de la fundación vinculada a Podemos (84). El resto de partidos quedan muy lejos de esas notas, con 66 puntos para Rafael Campalans (PSC), 59 para Sabino Arana (PNV), 52 para Josep Irla (ERC) y 37 a Alkartasuna (EA). Así, la evaluación técnica refuerza el reparto por escaños: en casi todos los casos, las fundaciones de partidos con más representación reciben, a su vez, más puntos.

No aparecen en la lista partidos sin fundación vinculada o que nunca se presentan a estas convocatorias, como Ciudadanos, Nafarroa Bai o Compromís. La Fundació Catdem, vinculada a Convergència y que sí ha recibido ayudas en rondas anteriores, tampoco se lleva subvención.

Estas ayudas están destinadas a financiar actividades -suelen ser conferencias y charlas- vinculadas a la cooperación española. Son exclusivas para las fundaciones de partidos y están destinadas “la promoción de la democracia y la consolidación de los sistemas de partidos políticos”. Así, tanto la de PP como la de PSOE tienen un programa de fortalecimiento o consolidación de los partidos. La de Podemos, por su parte, presentó tres proyectos, dos de ellos vinculados a la memoria. Como estas, la mayoría de propuestas son bastante genéricas, excepto en algunos casos, como la propuesta de la fundació de EA, la que menos se ha llevado, centrada en Colombia.

Además de estas subvenciones para proyectos de cooperación, las fundaciones de partidos cuentan con otra partida exclusiva para ellas: las que reparte el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En ese caso no se trata de ayudas para realizar proyectos concretos y acotados, sino para el mantenimiento general de estas entidades. En el presupuesto de 2017 suman, también, 900.000 euros.

Buenos días.