El BOE de hoy recoge una orden del Ministerio de Sanidad que establece reglas para las residencias de mayores durante la crisis del coronavirus. Lo hace después de que se registraran decenas de fallecidos en estos centros, en los que convive población de riesgo.

El texto manda a todas las residencias a, en el plazo, de un día, clasificar a sus residentes en cuatro grupos: casos confirmados, personas con síntomas compatibles con la enfermedad provocada por el Covid-19, personas asintómaticas con contacto estrecho con contagiados y el resto.

Los trabajadores de esos centros se asignarán a uno de los grupos, y evitarán las rotaciones. Deben reducir el número de ellos en contacto con los casos positivos al máximo y extremar la protección y limpieza. Aquellos empleados con contacto con contagiados seguirán trabajando si no presentan síntomas, aunque vigilarán su estado de salud.

La separación por grupos es más relevante en los casos de infección respiratoria leve, estén o no confirmados, que deberán ser aislados (solos o en grupo con otros enfermos). A ser posible, este aislamiento se hará en diferentes plantas. En caso de personas con trastornos neurocognitivo y que suelan ir errantes por la residencia, la vigilancia se limita a impedir que salgan de las zonas aislada pero no se pueden utilizar sujeciones mecánicas o químicas, esto es, no se les puede atar a la cama ni proporcionar medicinas para mantenerles quietos.

En los casos de infección respiratoria grave se avisará al Centro de Atención Primaria de la zona para que evalúe el caso. Y, siempre que sea posible, se les realizará el test. Si, según su criterio y los protocolos en vigor es necesario trasladar al enfermo a los centros hospitalarios, se hará. Si no, seguirá su tratamiento en la propia residencia.

Cada comunidad autónoma podrá modificar el número y tipo de trabajadores de las residencias, aunque estas sean privadas, para adaptarlas a las necesidades de los mayores.

Sanidad amplía la obligación de remitir información de casos y recursos

Hace una semana, Sanidad publicó una orden en la que establecía los criterios para que las comunidades autónomas remitieran información sobre número de casos y recursos disponibles al Ministerio para hacer seguimiento centralizado de la crisis y su gestión. Hoy, modifica esa orden con una nueva que amplía la información que se debe comunicar (por ejemplo, con datos de otros profesionales sanitarios además de médicos intensivistas y antestesistas) y modifica el sistema para mejorar la coordinación.

Así, en dos días, las comunidades autónomas deberán remitir nombre y datos de contacto de todos los centros hospitalarios públicos y privados, así como el de la persona que sirva de punto de contacto general en cada una de ellas.

Además, cualquier contratación o cambio de relación laboral de profesional sanitario deberá ser comunicada al Ministerio. La información sobre casos se seguirá enviando cada día entre las 20-21 horas y la de recursos, todos los viernes.

En paralelo, otra orden de Sanidad flexibiliza las condiciones para adquirir recetas, también en farmacias hospitalarias, para los funcionarios.

Buenos días. Y cuídense.