El BOE de hoy recoge una orden del Ministerio del Interior que reanuda varias de las actividades suspendidas en los centros penitenciarios tras la explosión de la epidemia del coronavirus.

A partir del 14 de mayo, se restablecen las comunicaciones ordinarias de los internos -lo que incluye las visitas-, sus permisos y salidas programadas, los traslados –cuando sean reclamados por las autoridades judiciales o por motivos sanitarios– y las actividades educativas, formativas, terapéuticas, deportivas, culturales y religiosas que tengan lugar dentro de los centros, en este último caso de forma paulatina y según lo permitan las condiciones sanitarias.

Eso sí, como aclara la orden, estas medidas podrán revertirse en caso de posibles rebrotes, por ejemplo, ya sea para todos los presos o solo en determinadas cárceles.

Los reclusos en semilibertad, clasificados en tercer grado o en régimen de flexibilidad –aquellos en proceso de inserción social–, podrán seguir realizando cualquiera de las actividades permitidas por el decreto de estado de alarma, como acudir al trabajo, desplazarse a un supermercado o un centro de salud. Los centros penitenciarios han adaptado sus protocolos para evitar contagios cuando regresen los internos.

“Dado que en España se ha iniciado un proceso de reducción gradual de las medidas extraordinarias”, afirma Interior, “se hace necesario acomodar el ámbito penitenciario a la nueva situación actual.” Así, con esta orden, que levanta la suspensión decretada en los primeros días de la crisis, la desescalada arranca también en las cárceles españolas.