A pesar de que más de un 75% de su capital es público (un 51% del Ayuntamiento de Madrid, un 24,5% de Patrimonio del Estado y el restante 24,5% de la empresa privada Real Sociedad Hípica Española), el Club de Campo Villa de Madrid no es apto para todos los bolsillos. Su lista de espera de hasta 15 años, su cuota de nueva inscripción de 2.230 euros y su abono anual de 704 lo ratifican. Tiene, además, una lista de invitados VIP muy selectiva: personalidades como el presidente del Gobierno y expresidentes, embajadores residentes en Madrid, concejales de los grupos municipales, miembros de Patrimonio del Estado y 14 periodistas tienen un pase protocolario que les exime del pago de cuotas y, por supuesto, de hacer la eterna cola de inscripción, tal y como comenta el director comercial del club en una respuesta en Tu Derecho a Saber.

La empresa siempre se ha visto rodeada de polémica. En más de una ocasión ha agasajado a sus miembros más renombrados (costeó más de 200 clases de golf a la familia Aznar por valor de 9.000 euros), y su forma societaria mixta le ha traído más de un problema con Hacienda (desde el año 2006 no paga el IBI y la tasa de basuras por un error del Ayuntamiento). Recibe, además, cuantiosas subvenciones. En 2014, según los Presupuestos del Ayuntamiento de Madrid, el club percibirá un millón de euros en concepto de “subvención de explotación del Ayuntamiento”, y su emplazamiento en la Casa de Campo, declarada Bien de Interés Cultural, le otorga ciertas protecciones de Patrimonio del Estado. Pero, ¿quiénes están detrás de este histórico club creado en 1931 que cubre 200 hectáreas del Noroeste de Madrid?

Su gerente, Alfonso Segovia Utrera, nombrado por Ana Botella en septiembre de 2012 en sustitución de Joaquín Castillo Dolagaray (imputado por delito urbanístico y finalmente exculpado en 2010), es una cara conocida en Boadilla del Monte. Entre 2011 y 2012 ocupó el cargo de teniente de alcalde del municipio madrileño, hasta que lo abandonó para ocuparse de la gerencia del club. No abandonó, sin embargo, su puesto de concejal, que lo conserva en la actualidad a pesar de que únicamente acude a plenos y comisiones informativas. Al margen de la política, Utrera tiene gran experiencia en el ámbito del urbanismo. Ha sido asesor del coordinador general de urbanismo de Madrid y jefe de departamento de Estudios y Programas de la empresa de suelo del mismo ayuntamiento. 

Aunque compagina los cargos de concejal y gerente del club, sólo recibe remuneración, 76.947 euros al año, por este último puesto. Los sueldos de los demás cargos del club oscilan entre los 24.000 euros anuales de aquellos puestos con menor responsabilidad, hasta los casi 43.000 euros que recibe, por ejemplo, el jefe de mantenimiento, o los 53.000 del jefe de servicio. Según los estatutos de la empresa, los miembros del consejo de administración no perciben retribución alguna, aunque sí existe una partida presupuestaria para sus dietas y gastos de representación, que no es de acceso público. 

Tras el paso por la presidencia de Manuel Cobo, antiguo número dos de Gallardón en la alcaldía de Madrid y actual secretario ejecutivo de política local del PP, el cargo de presidente del club lo ocupa José Manuel Berzal Andrade, concejal presidente del distrito de la Latina en Madrid. Salvo los dos consejeros de la Real Sociedad Hípica Española, todos los cargos del consejo de administración que preside tienen relación con el Partido Popular de Madrid. Es el caso de Isabel Martínez-Cubells, vocal del Comité Ejecutivo del PP en Madrid, ex responsable de comunicación del ayuntamiento que preside Ana Botella y consejera de la empresa municipal Madrid Destino. O el de Alberto Merchante Somalo, actual secretario general técnico de las Artes de Madrid y consejero asimismo de Madrid Destino.

Representación de Moncloa

Moncloa también tiene su representación indirecta. Victoria Marugán Maroto, miembro del consejo de administración del club, es directora del gabinete técnico de la Subsecretaría de Presidencia, órgano perteneciente al Ministerio de Presidencia que preside Soraya Sáenz de Santamaría. También tiene un hueco Álvaro Ramírez de Haro Aguirre, hijo de Esperanza Aguirre y vocal asesor del secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. Éste último cargo de Ramírez de Haro resulta imposible de comprobar, dado que se trata de un nombramiento fantasma” de libre designación, y por lo tanto, no se publica. Sí es público su puesto como consejero del Club, que como su título nobiliario de Conde de Villariezo, es heredado, en este caso de García-Legaz. Ex secretario general de FAES y ex asesor de Aznar durante su presidencia, Legaz formó parte del consejo de administración del club durante varios meses de 2012 antes de cederle el cargo a Ramírez de Haro. 

El consejo de administración lo completan miembros de la Real Sociedad Hípica Española (RSHECC), empresa que posee el 24,5% restante de las acciones del club y que preside Enrique Prados del Amo, a su vez presidente de la Asociación de Mercados Financieros. La RSHECC es parte del accionariado del Club de Campo Villa de Madrid desde 1942. Su participación ha sido renovada en varias ocasiones, y con ello el estatus mixto de la empresa. La última, hasta el año 2034, bajo auspicio del ex alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano.