El nombramiento del exministro de Defensa Pedro Morenés como embajador ante Estados Unidos es el último de una exclusiva lista de embajadores que no han formado parte del escalafón diplomático. Desde la primera legislatura de Felipe González se han nombrado más de 550 embajadores, de los cuales 26 eran ajenos al cuerpo de diplomáticos del estado y, en su mayoría, cercanos al partido en el poder.

El grueso de este tipo de designaciones tuvo lugar durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que nombró a 11 personas sin experiencia diplomática -además, recuperó a un embajador de Felipe González que tampoco pertenecía al escalafón diplomático-. La situación llegó a tal extremo que en el alboreo de la era Rajoy, José Manuel García Margallo, entonces recién nombrado ministro de Asuntos Exteriores, aseguró que suprimirían los embajadores políticos por miembros del cuerpo diplomático y que no promocionarían a personas vinculadas a los partidos políticos. Una promesa que rompió en poco tiempo.

Apenas tres meses después de este anuncio, Federico Trillo, exministro de Defensa con Aznar, fue señalado como embajador en el Reino Unido. En la memoria reciente están los últimos embajadores políticos de Mariano Rajoy: Morenés, en Washington; en París, José Ignacio Wert, exministro de Educación, como embajador ante la OCDE; y en Londres, Federico Trillo, que dimitió el pasado mes de enero por las presiones del caso Yak-42.

Sin embargo, el número de embajadores ajenos al cuerpo diplomático de los gobiernos socialistas es rotundamente mayor que la de los gobiernos populares: 21 frente a 5. Una proporción que no se compensa con el hecho de que el PSOE ha estado más tiempo en el poder (más de 21 años frente a más de 13). De hecho, Aznar fue el presidente que menos recurrió a personas externas al cuerpo diplomático.

OCDE: La vie en rose

José Luis Feito y María Elena Pisonero han sido los dos únicos embajadores ajenos al cuerpo diplomático nombrados por José María Aznar. Ambos lo hicieron al frente de la delegación permanente de España ante la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París. Desde 1993, este puesto está reservado, principalmente, a ex altos cargos del gobierno de turno o personas cercanas al presidente.

Wert, el actual embajador ante la OCDE, fue nombrado en 2015, poco después de que Montserrat Gomendio, su mujer y ex secretaria de Estado de Educación comenzara a trabajar como directora general en el organismo. Le antecedieron en el puesto Cristina Narbona (2008-2011), exministra de Medioambiente con Zapatero; Fernando Ballestero (2004-2008), técnico comercial del Estado que fue asesor económico de Felipe González; Elena Pisonero (2000-2004), ex secretaria de Estado de Comercio; José Luis Feito (1996-2000), técnico comercial del Estado vinculado al PP; y José Claudio Aranzadi (1993-1996), exministro de Industria. El único diplomático de carrera en este destino fue Ricardo Díez-Hochleitner (2011-2015), actual embajador en Marruecos.

Los embajadores "políticos" de los presidentes del PP y PSOE

Rajoy(2011-Actualidad)

Ha confiado en más de 170 personas para representar a España ante organismos internacionales o países extranjeros. Dos de sus exministros y uno de Aznar fueron premiados con embajadas en Washington, Londres y París.

3 embajadores externos al cuerpo diplomático

Zapatero(2004-2011)

Es el presidente que más embajadores "políticos" ha nombrado. De los 248 embajadores con los que contó, 12 no pertenecían al servicio diplomático. Uno de ellos, Raúl Morodo, repetiría tras haber sido nombrado embajador por Felipe González, aunque nunca fue miembro del cuerpo diplomático.

Aznar(1996-2004)

En sus dos legislaturas nombró a 182 embajadores, que se alternaron entre varias embajadas. Solo dos personas de las designadas no eran miembros del cuerpo diplomático.

2 embajadores externos al cuerpo diplomático

González(1982-1996)

A lo largo de sus 14 años en el cargo nombró a 223 embajadores. De todos ellos, 10 no pertenecían a la carrera diplomática.

Ministros, secretarios de Estado y diputados

De los 26 embajadores designados desde 1982 que no pertenecen a la carrera diplomática, destacan siete ministros: tres populares ocupan o han ocupado las embajadas de EEUU, OCDE o Reino Unido y los otros cuatro ministros socialistas que fueron nombrados embajadores son, además de Cristina Narbona y José Claudio Aranzadi, Joan Clos, exalcalde de Barcelona y exministro de Industria, como embajador en Turquía, y María Jesús San Segundo, que fue ministra de Educación y encabezó la delegación española en la UNESCO.

Dos secretarias de estado de Comercio, una con el PP en el Gobierno, la otra con PSOE, fueron designadas embajadoras: Elena Pisonero estuvo destinada en París (OCDE) y Silvia Iranzo Gutiérrez, en Bélgica. Iranzo, que es técnico comercial del Estado, es hermana del diplomático Álvaro Iranzo Gutiérrez, actual embajador en Arabia Saudí.

Por su parte, los políticos socialistas que han sido embajadores son mayoría. Miguel Ángel Cortizo abandonó el Parlamento de Galicia –después de 14 años como diputado– para coordinar las relaciones con las comunidades españolas en Iberoamérica. Unos años después Cortizo fue nombrado embajador en Paraguay. Otro gallego sin experiencia diplomática es Paco Vázquez que, tras ocupar la alcaldía de A Coruña durante 23 años, fue nombrado embajador ante la Santa Sede.

De los escaños socialistas salieron también Rafael Estrella (embajador en Argentina), Luis Planas (Unión Europea y Marruecos), Alberto de Armas (Venezuela, Trinidad y Tobago, Surinam y Guyana), Emilio Menéndez (Italia, San Marino, Albania, Jordania) y Fernando Baeza (ante el Consejo de Europa).

Felipe González estrenaría esta práctica en su legislatura con un peso pesado del socialismo catalán. Designó a Joan Reventós, uno de los fundadores del PSC y su primer secretario general, embajador en Francia en 1983, un año antes de las elecciones catalanas en las que ya no se presentó como candidato a presidir la Generalitat.

Otro secretario general, Raúl Morodo, del Partido Socialista Popular de Tierno Galván -partido que se integró en el PSOE- fue el único embajador que, sin ser miembro de la carrera diplomática, fue nombrado por dos presidentes, en este caso, socialistas. Salvo esta excepción, desde Reventós a Morenés, los 26 embajadores políticos nunca han contado con la confianza de dos presidentes distintos.

Para la elaboración de esta información no se han tenido en cuenta a los embajadores en misión especial (encargados, por ejemplo, de áreas específicas como Asuntos Energéticos) o extraordinarios (como los que acuden a las investiduras de presidentes en otros países).