La empresa Aralia Servicios Sociosanitarios será objeto de una investigación, según la Consejería de Políticas Sociales. El motivo: no informó a la Comunidad de Madrid cuando una de las residencias de mayores públicas que gestiona falló su última inspección de seguridad alimentaria, algo a lo que está obligada como concesionaria del servicio. La revisión fue en octubre de 2018. Hasta que Civio publicó los resultados de las inspecciones higiénico-sanitarias en establecimientos de Madrid hace dos semanas, la Consejería no sabía que no habían superado los controles.

Esta es una de las residencias de mayores y centros de servicios sociales que no superaron su última inspección de seguridad alimentaria. En total, fallaron el control una de cada diez (un porcentaje de suspensos similar al de los centros educativos y de cuidado infantil).

De todos los que suspendieron, seis centros de atención social visitados por los servicios de inspección del Ayuntamiento de Madrid tanto en 2018 como en la primera mitad de 2019 lo hicieron en ambas ocasiones. Estos seis reincidentes son, además, de titularidad pública.

Son el comedor del centro de mayores Luca de Tena, el de Peñagrande, el de Villa de Vallecas y el Ciudad de México, la restauración del centro de día Nicolás Salmerón y, por último, la residencia infantil El Encinar. Los cinco primeros pertenecen al Ayuntamiento de Madrid; la última, a la Comunidad de Madrid.

Resultados de inspecciones higiénico-sanitarias en centros de atención social, como residencias de mayores o residencias infantiles

Datos de la última inspección realizada en 2018 y/o la primera mitad de 2019

Desde la Dirección General de Familias, Infancia, Educación y Juventud del Ayuntamiento de Madrid aseguran que han comprobado que ninguna de las deficiencias encontradas supone un riesgo para la salud. Resaltan también que, aunque algunas siguen pendientes, están actuando.

En total, los inspectores de sanidad del Ayuntamiento de Madrid visitaron más de 330 direcciones de residencias de mayores, centros de día, de servicios sociales o de atención a personas con discapacidad. El estado higiénico-sanitario fue calificado como desfavorable en el 13% de los establecimientos. Más de la mitad de estos son de titularidad pública. De acuerdo con el procedimiento de inspección de Madrid Salud, el órgano responsable de la seguridad alimentaria en la capital, un resultado desfavorable se obtiene cuando un establecimiento acumula varias deficiencias ya sean en instalaciones y equipos, en las condiciones generales de higiene, la trazabilidad de los productos o la formación del personal, entre otros.

Estos datos fueron obtenidos por Civio tras varias solicitudes de información dirigidas a Madrid Salud quien, en coordinación con las juntas municipales de distrito, realiza las inspecciones de seguridad alimentaria a todo tipo de establecimientos de la capital, desde bares y comercios a centros educativos y de cuidado infantil. Sus respuestas solo contienen los resultados de la última inspección de la primera mitad de 2019, por un lado, y de 2018, por otro. Aunque pedimos los incumplimientos detectados, los responsables de Madrid Salud alegaron la imposibilidad técnica de entregarnos esta información. Los últimos datos son los cerrados a 30 de junio de 2019, por lo que los cumplimientos detectados en cada inspección han podido ser subsanados a día de hoy.

Responsabilidad pública

La residencia El Encinar, que acoge a menores cuya custodia está en manos de la administración, suspendió tanto su inspección del 9 de febrero de 2018 como la que tuvo lugar un año después. La Consejería de Política Sociales de la Comunidad de Madrid, de quien depende este centro, rechazó detallar cuáles fueron los incumplimientos detectados.

Sin embargo, sí que enumeró las medidas adoptadas en El Encinar: el arreglo del desagüe de una cámara a la adquisión de una olla a presión, una placa vitrocerámica, un fregadero con grifo monomando, un armario calentador de platos, termómetros ambientales… entre otros. Muchos de los incumplimientos están relacionados con la dotación de material y las infraestructuras de cada centro, argumentan desde la Consejería.

Una vez pasada la inspección, los centros reciben sus actas, que remiten a la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), organismo público responsable de centros de menores, residencias de mayores y de personas con discapacidad intelectual de la Consejería. Entonces, la AMAS las analiza y define un plan para solucionar los incumplimientos detectados. “En el caso de los centros de menores, debido a su reciente incorporación a la AMAS, estos procedimientos se encuentran en fase de consolidación”, justifican.

Investigación a Aralia, empresa del grupo Ulibarri

En los centros públicos cuya gestión y servicio diario están externalizados, la Consejería también debe ser informada por la empresa concesionaria de cualquier irregularidad detectada. Algo que no hizo Aralia, concesionaria de la residencia de mayores Peñuelas, que suspendió su última inspección en octubre de 2018. Esta empresa, ligada a José Luis Ulibarri, constructor y dueño de varios medios de comunicación de Castilla y León e investigado en varios casos de corrupción como Gürtel, Enredadera y Púnica, no remitió el acta de su inspección a la administración madrileña. Ante las preguntas de Civio, la Consejería adelanta: “Vamos a investigar lo sucedido y en caso de que sea procedente se realizará la correspondiente sanción”. Civio se ha puesto en contacto con la empresa, que ha rechazado hacer ninguna declaración.

Además de este centro, la empresa, con presencia en 12 provincias españolas, gestiona otras residencias de la Comunidad de Madrid como Isabel la Católica (obtuvo un favorable condicionado en su última inspección de 2019) o el centro de día Desengaño (sin datos). Otra de ellas, la del Ensanche de Vallecas, recibió la visita de los inspectores del Ayuntamiento tras su aparición en el programa ¿Te lo vas a comer?, de Alberto Chicote, quienes recomendaron cerrar la cocina y limpiar a fondo, según 65ymás.com. Solo un día después de esta primera inspección, de acuerdo con los datos entregados por Madrid Salud, el estado higiénico-sanitario fue catalogado como favorable.

Por su parte, los familiares de los internos llevan años quejándose de la atención recibida en las residencias de este grupo. El pasado mes de septiembre las familias presentaron un escrito ante la Fiscalía para que actúe de oficio contra la gestión de la empresa en distintos centros. Más allá de la seguridad alimentaria, Aralia ya fue sancionada en 2016 por una infracción grave por incumplir en el centro de Peñuelas “la debida atención sanitaria y/o farmacéutica, así como de las medidas de vigilancia o cuidado especial que precise el usuario”, según El País. Pese a su historial, esta empresa renovó hace un mes la concesión de la residencia de Peñuelas.

Civio comenzó a pedir los resultados de las inspecciones de seguridad alimentaria en 2017. Tras varias negativas, varias peticiones y una resolución del Consejo de Transparencia que obligó al Ayuntamiento de Madrid a entregar esta información, Madrid Salud nos remitió dos ficheros en formato .xlsx, uno relativo a 2018 (datos cerrados a 31/12/2018) y otro del primer semestre de 2019 (datos cerrados a 30/06/2019), con los datos solo de la última inspección a cada establecimiento de elaboración, venta y/o servicio de alimentos y bebidas de la capital de cada periodo. Desde la fecha de la última inspección, las deficiencias pueden haberse subsanado. Por eso hemos querido contar con los datos más actualizados posibles.

Los datos no contienen información por el tipo de incumplimiento detectado, pese a que así lo solicitamos y así lo requería la resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno en la que instaba al Ayuntamiento de Madrid a entregarnos esta información. Pero desde Madrid Salud alegaron trabas técnicas para hacerlo. Pese a ello, sí que le facilitaron algo más de detalle de las deficiencias halladas, pero solo de bares y restaurantes, a Maldito Dato. Desde Madrid Salud alegan que su petición de información fue posterior a la registrada por Civio, y que para entonces sí podían dar ya cuenta del número y tipo de incumplimientos detectados. Si cualquier persona está interesada en un establecimiento en concreto, puede pedir el acta de inspección y la ficha individualizada al Ayuntamiento de Madrid aquí.

Cada fila refleja la última inspección por establecimiento y tipo de actividad. Esto significa que, en el caso que nos ocupa en este artículo, pueden aparecer direcciones coincidentes si la inspección ha tratado de forma diferenciada distintos espacios de un mismo centro. Por ejemplo, el comedor de una residencia de mayores y la cafetería de un centro de día. Además de dar cuenta de la dirección, de la fecha de la inspección y de si esta fue programada o no, los datos definen el riesgo asociado al perfil de actividad (mayor según el tipo de alimentos o consumidor a proteger, como niños o mayores), el estado higiénico-sanitario y la frecuencia de inspección recomendada.

Consolidamos ambos ficheros bajo el criterio de mostrar la última inspección disponible cada año y eliminamos filas duplicadas. También hemos unificado criterios de la clasificación de los establecimientos por actividad, para un mayor entendimiento de los datos, aunque esta clasificación proviene, en su mayoría, de los epígrafes de actividad consignados por Madrid Salud.

Hemos cruzado los datos de Madrid Salud con el callejero oficial del Ayuntamiento de Madrid para obtener los datos de distrito al que pertenece cada establecimiento. Y también hemos utilizado los datos del Ayuntamiento para diferenciar los centros públicos de los privados. No hemos subsanado los fallos en las direcciones dadas por Madrid Salud, por lo que los puntos del mapa puede que estén desplazados unos metros de su emplazamiento real.

Los datos en crudo, 2018 y 2019. El fichero de datos limpiado y tratado por Civio (el utilizado en este artículo), aquí. Hemos subsanado las incongruencias que hemos encontrado en los datos, pero si encuentras algún error, escríbenos a [email protected]

María Álvarez del Vayo ha colaborado con algunos de los contactos necesarios para el artículo y David Cabo, con las visualizaciones.