¿Cuánto tiempo pasa desde que una persona es condenada hasta que se le concede el indulto? Ésta, como muchas otras piezas que articulan la medida de gracia, no está regulada. El lapso de tiempo entre la sentencia y el decreto que la conmuta o anula depende de dos variables: lo que tarde el condenado o cualquier persona en su nombre (no es necesario contar ni tan siquiera con su aprobación) en reclamar esta medida a través del formulario que se hace llegar al Ministerio de Justicia; y, sobre todo, la demora del Gobierno en tomar una decisión sobre la petición. La única norma que lo regula, aunque sea de una forma poco precisa, es la reforma de 1988, que estableció que las solicitudes en las que tribunal sentenciador, condenado y fiscal estuvieran de acuerdo se tramitarían “de forma preferente”, sin más especificaciones. También pasan primeros en la lista aquellos indultos calificados, según el criterio del gobierno de turno, “de especial urgencia o importancia”.

Así, las diferencias entre los más rápidos y los que suman mayores demoras son significativas y van desde los 76 días que tardó en llegar el indulto a la denominada madre de Pozo Alcón hasta los 15.438 días (42,30 años) que se demoró el levantamiento de la prohibición de conducir a un hombre condenado por circular sin carnet.

En el gráfico no se muestran las categorías con 10 indultos o menos por no resultar significativa su distribución. Para el cálculo de la mediana total (a continuación) hemos excluido aquellos indultos para los que no se publica la fecha de la sentencia, como es el caso de los indultos del Ministerio de Defensa.

La mediana total es de 977 días (2,67 años), pero esta cifra varía mucho según el tipo de delito y, sobre todo, el caso concreto. Los indultos para condenados por delitos contra la ordenación del territorio, el urbanismo, la protección del patrimonio histórico y el medio ambiente son los más raudos, con 1,83 años de mediana, por ejemplo. También destacan los 2,19 años de mediana para los indultados que habían sido condenados por delitos contra los derechos de los trabajadores y, al otro lado de la balanza, la mediana de 3,38 años que tarda el Gobierno en conceder la medida de gracia a un condenado por delitos contra la Administración Pública, una categoría que incluye los casos de cohecho, prevaricación o fraudes.

El Top 20 de los más veloces

Pero siempre existen casos dispuestos a romper las estadísticas. Entre los más rápidos, por ejemplo, podemos encontrar a un jefe de servicio de la administración autonómica en Castilla y León cuando el 10 de mayo de 1999 fue condenado por prevaricación. El 10 de septiembre de ese mismo año, sólo 123 días después, el Gobierno de Aznar le concedió el indulto y suprimió la inhabilitación para cargo público de siete años que pesaba sobre él. Así, ya en 2003 presidía ponencias municipales y también le pudimos volver a ver firmar disposiciones como jefe de servicio territorial de la consejería de Medio Ambiente de Castilla y León poco después, como en este Boletín Oficial de la provincia de Salamanca de 2004.

El número 1 es para la ya mencionada madre de Pozo Alcón, una mujer condenada a alejarse más de 500 metros de su hijo durante más de un año por darle un tortazo y agarrarle del cuello. Pasaron sólo 76 días desde que se dictó la condena, en la que se incluía la reclamación de la medida de gracia, hasta que el Gobierno de Zapatero decidió concederle el indulto.

Dentro de este Top 20 de los más veloces en tumbar la condena destacan dos condenados por delitos contra la seguridad del tráfico a los que el indulto levantó la prohibición de conducir durante un año y un día a la que habían sido condenados. Uno de ellos recibió la medida de gracia en 100 días y, el otro, en 128, unos tiempos muy alejados de la mediana registrada en delitos contra la seguridad colectiva, que es de 2,45 años. También encontramos condenados por robo (aquí y aquí), lesiones (aquí y aquí), negarse a realizar el servicio militar y quebrantamiento de condena.

Pero quienes engrosan esta lista de los 20 más rápidos son, sin duda, diez condenados por malversación de caudales públicos, secuestro y/o detención ilegal relacionados con los GAL. Todos ellos fueron indultados en 1998, justo 147 días después de que se dictara su sentencia.

Los 20 indultos más veloces

Fecha Tipo Delito Días Detalle