El mundo ha cambiado mucho este año. Nosotros un poco también, pero nuestros objetivos y nuestro compromiso contigo no.

Por eso, nos gustaría pedirte unos minutos de reposo y hacer balance contigo de lo que hemos hecho en 2020.

En breve

  • Más de 150 informaciones y análisis de la única fuente fiable: el BOE.
  • Más de 2.700 preguntas resueltas sobre las cuestiones más urgentes para nuestros lectores.
  • 9 investigaciones en profundidad sobre esta pandemia.
  • Nuevas herramientas y guías para facilitar el acceso a ayudas públicas a quienes más las necesitan.
  • Decenas de conjuntos de datos abiertos al uso público, como el número de pruebas de detección del virus por CC.AA.
  • Personados en cuatro contenciosos contra la opacidad de algunas instituciones.
  • ¡Pasamos la barrera de los 1.000 socios, creciendo un 90% desde enero! 
  • Aumento del 600% en lectores únicos respecto al periodo anterior.
  • Nos confirmamos entre los medios de servicio público más reconocidos del continente, logrando nuevos apoyos internacionales que nos ayudarán a crecer en 2021.


Aquí tienes una mirada sincera tras las bambalinas de nuestra organización. Con ella queremos ayudarte a conocer mejor cómo trabajamos. A situar en su contexto lo que hemos hecho en 2020, el cómo y el porqué. Y darte motivos para convertirte en un apoyo fundamental de Civio desde ahora.

Nosotros lo hemos vivido así:

Por dentro

Desde el principio de la pandemia todo el equipo ha teletrabajado, y seguiremos así hasta que la situación mejore. Los dos nuevos fichajes de este año, Ana y Antonio, ya llevan más tiempo teletrabajando que en la oficina. Hemos permanecido muy unidos y eso nos ha ayudado muchísimo a dar lo mejor de cada uno en la distancia. Que sepamos, hasta ahora hemos tenido dos contagios confirmados, ambos prácticamente asintomáticos. Hemos tenido mucha suerte de momento, y queremos mandar todo el ánimo posible a aquellas familias a quienes esta situación ha golpeado más cerca.

Lo aburrido, de repente, más importante que nunca

Tras este maldito virus, uno de los grandes protagonistas del año ha sido el BOE. Nunca tanta gente ha estado pendiente del boletín oficial para encontrar respuestas ante tanta incertidumbre sobrevenida. Así que nos tocó demostrar que, cuando llegó el momento en que más necesitábamos información clara y solvente sobre las decisiones públicas, estábamos preparados.

Hemos publicado alrededor de 150 informaciones y análisis de interés público sobre las medidas más relevantes en respuesta al coronavirus. Desgranamos y explicamos más de un centenar de BOEs ordinarios y una veintena de boletines extraordinarios, muchos a horas intempestivas. Como aquel del domingo 29 de marzo cuando, pasadas las 11 de la noche, aún no sabíamos cuáles eran las actividades esenciales que determinaban quién podía trabajar y quién no al día siguiente. O aquellos macrodecretos interminables, que lo mismo cambiaban el pago de las cotizaciones de autónomos que los derechos televisivos del fútbol. O complejos paquetes de medidas económicas que afectaban a millones de personas.

Con más atención pública sobre el BOE que nunca, nos vimos en la responsabilidad de poner muchos puntos sobre las íes. Advertimos una vez más que dar una información por cierta, aunque lo hagan otros medios, sin haber salido en el BOE, podía ser peligroso. Tuvimos que reaccionar ante mensajes virales que, detrás de la coletilla “el BOE dice que”, escondían un enorme bulo. Avisamos de que había ayuntamientos y cuerpos de seguridad dando indicaciones erróneas o fuera de sus competencias, como qué se podía o no comprar. Y señalamos contradicciones como que en ninguna norma se incluyó de forma específica que se podía pasear al perro, aunque Sánchez lo anunciara en directo. O hechos curiosos, como cuando se prohibió bailar.

Las dudas en torno a la desescalada y a las áreas sanitarias mandaban, y nuestras fichas, mapas y listas de preguntas frecuentes estaban ahí para ayudar. Las 2.700 dudas resueltas individualmente por email son un reflejo del esfuerzo extra que han supuesto estos meses. Hoy, nuestro consultorio permanece abierto para cualquier pregunta relacionada con ayudas públicas y prestaciones sociales. La Comunidad de Civio ha sido un valiosísimo punto de encuentro, información y escucha con nuestros lectores.

Como otros, también nos hemos preguntado qué podíamos hacer para ayudar más a quienes más lo necesitaban. Así creamos el Asistente online de ayudas sociales para orientar a cualquier persona sobre a qué prestaciones puede optar y cómo pedirlas. O una Guía de ayudas sociales. Y actualizamos nuestra app del bono social eléctrico para que los nuevos colectivos designados como “vulnerables” por el coronavirus, como los autónomos, también pudieran solicitarlo. Después pusimos estos recursos a disposición de cientos de ayuntamientos, organizaciones sociales y asistenciales, de consumidores, de colectivos vulnerables y de medios de comunicación, actualizándolos ante cualquier novedad. Y nos consta que al menos 50 entidades los han insertado en su web, difundido o recomendado.

Hemos ido más allá de los datos para dar respuesta a preguntas esenciales. Publicamos 9 investigaciones en profundidad: sobre qué falló en la detección temprana del virus, la falta de personal de enfermería, la disponibilidad de profesionales en las especialidades médicas más demandadas, la transparencia sobre las pruebas diagnósticas -a distintas velocidades según el territorio- o la brecha que el Covid ha abierto en la movilidad del continente. La más reciente abordaba el impacto de la COVID-19 sobre la atención sanitaria y la salud mental, un tema sobre el que profundizaremos en 2021. Y, como siempre, hemos liberado al uso público todos estos datos, muchos inéditos, para que cualquier organismo, medio o ciudadano pueda utilizarlos.


Centrados en lo urgente, pero sin descuidar lo importante

2020 no ha sido un buen año para la transparencia, al contrario. Con el primer estado de alarma se congeló el derecho de acceso a la información pública, precisamente cuando conocer qué sucedía y cómo nos enfrentábamos a la pandemia era –y sigue siendo– más vital que nunca. ¡Y eso que habíamos arrancado el año con muy buenas noticias! Tras el encuentro de socios de 2019 supimos que habíamos ganado dos casos Tribunal Supremo con sentencias favorables: una que reafirma nuestro derecho a obtener información anterior a la entrada en vigor de la Ley de Transparencia y otra que confirma que los nombres de todas las personas que trabajan en la administración, incluidos los eventuales, son de interés público.

Pero nada, este año hemos comprobado cómo el Gobierno recurre por defecto las resoluciones del Consejo de Transparencia y las decisiones judiciales que le obligan a ser más transparente. ¡Incluso ha recurrido para no tener que darnos los nombres de sus asesores después de habérnoslos entregado! Hasta la Audiencia Nacional tuvo que darle una reprimenda al Abogado del Estado.

A lo largo de estos meses no hemos dejado de exigir más transparencia al Gobierno. Hoy estamos presentes en cuatro contenciosos. Desde exigir acceso al código fuente del programa que verifica a los beneficiarios del bono social a conocer las solicitudes de indultos de las cofradías de Semana Santa, que el Gobierno de Rajoy, en cambio, no tuvo problema en facilitar. O el precio de un medicamento de Gilead (con la oposición del Ministerio de Sanidad y del propio laboratorio). Y además, el Gobierno aún se resiste a ejecutar algunas sentencias que nos dan la razón. Pero, como somos cabezotas, no nos resignamos. Un ejemplo: tras años de trabajo hemos podido hacer públicas informaciones como las identidades de los asesores del Gobierno, demostrando que hay gente contratada a dedo, sin oposición, desde 1997.

Y hemos sido fieles a nuestra esencia. Este año hemos investigado a fondo y por primera vez posibles irregularidades en contratos menores de administraciones públicas a todos los niveles. Analizamos decenas de miles de adjudicaciones, sacando a la luz un amplio abanico de malas prácticas, con ejemplos concretos. Con Mauro Entrialgo explicamos la corruptela a través los fraccionamientos en formato tira cómica, que imprimimos para nuestros nuevos socios y socias. Y pusimos a disposición de una veintena de organismos de control de la contratación pública y de lucha anticorrupción todos nuestros datos de contratos menores sospechosos y una guía para ayudarles a investigarlos.

Antes del impacto de la pandemia presentamos Verba, una herramienta web de código abierto que permite encontrar términos, personas, entidades, lugares (y, ojo, también historias) en los telediarios de La1 de TVE a través de sus subtítulos. Y actualizamos el Indultómetro con todos los indultos concedidos en 2019, comprobando cómo se había revertido la tendencia a la baja que se mantenía desde 2014. Y, más recientemente, hemos iniciado contactos con el Ministerio de Hacienda para buscar maneras de mejorar la información pública sobre ejecución presupuestaria. Es uno de los problemas que identificamos en la Encuesta de Presupuesto Abierto 2019, una comparativa internacional de calidad de la información sobre presupuestos.


El año en que fuimos más relevantes

En 2020 nuestra información ha llegado más lejos que nunca. Un crecimiento enorme en las redes sociales, los medios haciéndose eco de nuestra labor (cerca de 200 referencias en estos meses), una newsletter frenética (240 boletines enviados, con prácticamente un millón de emails abiertos por sus destinatarios) y el nuevo canal de Telegram nos ayudaron muchísimo a registrar un aumento de lectores únicos del 600% respecto al mismo periodo del año anterior. Una audiencia que, además, fue mucho más amplia gracias a la confianza de medios amigos como la Cadena Ser y RNE -que nos abrieron sus micrófonos durante el verano-, elDiario.es (solo en su newsletter se enlazó a nuestros recursos en más de 60 ocasiones), La Marea, El Confidencial o la European Data Journalism Network, que tradujo algunas de nuestras investigaciones a 11 idiomas. Con amigos y amigas se llega mucho más lejos.

Nuestra labor en 2020 tampoco ha pasado desapercibida en el ámbito internacional. La reacción a esta crisis nos ha confirmado entre los medios independientes más reconocidos del continente. Primero, siendo seleccionados para acceder al European Journalism COVID-19 Support Fund, una beca que nos está ayudando a ampliar nuestra cobertura de la crisis con el foco en los más vulnerables. Y, desde hace muy poco, siendo el único medio español elegido, entre más de 300 candidatos internacionales, para recibir una beca del primer fondo europeo dedicado específicamente a apoyar el periodismo independiente y de interés público. Gracias a este apoyo, en 2021 podremos distraernos menos buscando financiación en Europa y podremos centrarnos solo en aquello que sea prioritario para nuestros objetivos.

Pero si hay algo que tenemos claro es que nuestro futuro depende de los socios y socias de Civio, de lograr involucrar a muchas más personas identificadas con nuestra misión y nuestro trabajo, y dispuestas a contribuir regularmente con su generosidad.

Hoy contamos con la confianza de algo más de 1.050 socios y socias extraordinarios, lo que supone un crecimiento de cerca del 90% desde enero. En esta progresión hubo un momento fundamental: durante la primera ola, cuando pusimos toda la carne en el asador para informar con responsabilidad de la respuesta a la pandemia. Varios cientos de lectores dieron el paso de hacerse socios. Otro hito del año fue la participación de Eva en la TarugoConf (¡gracias a David Bonilla y la maravillosa comunidad de tarugos!). Y si algo hemos confirmado es el altísimo compromiso de nuestros socios: en un año especialmente difícil, las bajas han sido realmente pocas, casi todas por motivos económicos derivados de la crisis sanitaria. Hoy los socios suponen cerca de un cuarto de nuestra financiación, y vamos a trabajar muy duro para mantener su confianza y ampliar nuestra base de apoyo.


Te necesitamos para llegar aún más lejos en 2021

La mayor alegría de un año tan difícil es ser cada día más relevantes para la sociedad y lograrlo con cada vez más gente a nuestro lado.

Cerramos el año exhaustos como nunca, pero también agradecidos y preparados para volver a dar lo mejor de nosotros mismos en 2021.

En el nuevo curso vamos a seguir haciendo el tipo de periodismo en que creemos y que los lectores merecéis: extremadamente riguroso, vigilante con el poder, innovador y completamente abierto: sin deber de suscribirse y sin coste, porque para eso es de servicio público. Y vamos a seguir presionando para que parapetarse tras la opacidad institucional tenga un coste inasumible.

Pero, si queremos llegar más lejos y lograr un impacto mayor y duradero, necesitamos que más gente que comparta estos valores se involucre. Si tú lo haces, y puedes permitírtelo, únete y hazte socio / socia de Civio con una cuota deducible antes del 31 de diciembre.

Según donde tributes, podrás deducirte hasta un 80% de la aportación que hagas ahora en tu próxima declaración de la renta. Apoyar causas que benefician al conjunto de la sociedad no cuesta mucho y merece la pena.

Te deseamos una fiestas muy felices y seguras.

El equipo de Civio.

Periodismo al servicio de la sociedad y acción contra el secretismo en la gestión de lo público

Gobierne quien gobierne. Todos los días.
Y te necesitamos.

 

Puedes deducirte, según dónde tributes, hasta un 80% de tu donación en tu declaración de la renta.

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